El término sleepmaxxing no es magia. La palabra proviene de unir sleep (sueño) y maximizing (maximizar) y su objetivo es sencillo: intentar dormir mejor. En las redes se encuentran técnicas que incluyen desde horarios estrictos y luces especiales hasta colchones con sensores o mascarillas de sueño. Muchos de estos vídeos se difunden rápidamente y acumulan miles de visualizaciones en pocas horas.
Pero, al cruzar lo viral con lo científico surgen diferencias importantes. Algunas recomendaciones tienen respaldo médico y pueden mejorar significativamente la calidad del descanso como mantener horarios regulares de sueño, reducir la exposición a pantallas antes de dormir, evitar el consumo de cafeína y alcohol en las horas previas al sueño, mantener la habitación fresca y silenciosa, o practicar técnicas sencillas de relajación y respiración (mindful breathing). Sin embargo, no todo lo que se comparte en redes está probado científicamente.
Una de las características del sleepmaxxing es el uso de herramientas digitales como wearables y apps que ofrecen datos sobre movimientos o ritmo cardíaco, pero estos dispositivos no siempre identifican correctamente las fases del sueño ni diagnostican posibles problemas. Incluso las alarmas que prometen despertar en la «fase ideal» dependen de algoritmos que no validados y algunos suplementos alimenticios o remedios caseros pueden ser ineficaces o incluso perjudiciales para la salud si se usan sin supervisión médica.
Dormir mal no solo deja a uno cansado al día siguiente sino que aumenta la ansiedad, la irritabilidad y la falta de concentración. En redes, muchos jóvenes comparten sus rutinas y experiencias como forma de debatir sobre el sueño y la salud y apoyo mutuo, pero también difundir expectativas poco realistas sobre resultados rápidos o soluciones milagro.mientras aprenden a ajustar rutinas según sus necesidades personales
Además de las técnicas mencionadas, sleepmaxxing tiene un componente social: muchos jóvenes comparten sus rutinas y experiencias en Tiktok o Instagram para debatir sobre sueño y salud, mientras cada persona ajusta sus hábitos según sus necesidades. Sin embargo, esta difusión puede generar expectativas poco realistas sobre resultados rápidos o soluciones milagro.
La tendencia sleepmaxxing destaca la importancia de dormir bien. Aunque los expertos insisten en que las pautas sencillas y respaldadas por la ciencia siguen siendo la forma más segura de mejorar el descanso, y ante problemas persistentes, lo recomendable es acudir a un especialista.