Yo también estoy convencido de que los seres humanos podemos ser ascendidos hasta nuestro máximo nivel de incompetencia. No hay más que ojear la vida de alrededor para comprobarlo y darse cuenta de esta deriva nacional que puede empeorar más si seguimos en el empeño.
Con equivocado criterio a mi entender, se dispuso la ley electoral favoreciendo a las minorías para contentarlas en su enfurecido afán de salirse de madre, nunca mejor dicho. Y así, ahora sufrimos que unos pocos, entre independistas, prófugos y republicanos agresivos, decidan la cordura de una mayoría a la que muchas veces, también, se le nota la desgana.Relieve en el que se puede ver a Menandro, autor de «El misántropo» («Dyskolos»), con máscaras de la Comedia nuevaMuseo de Arte de la Universidad de Princeton
Nunca hacemos caso a los sabios que debieran ilustrarnos, como Menandro: “Fuente principalísima de males entre los hombres son los favores excesivos”. Y aquí el despilfarro es un río incalculable que va a dar a la mar, que es el morir.