Inflexión

19 de diciembre de 2022
2 minutos de lectura
Alba Oliva
Alba Oliva, escritora

Caminaba altanera por el Paseo del Prado, disimulando una inseguridad instalada sin permiso en el espacio más oscuro de su vehemencia. Le hacían daño los pendientes de hojalata y sus tacones de aguja hacía rato que le habían destrozado los pies. Aguantó la alergia a su perfume barato y se cubrió de gloria rociándose una vez más con aquel mejunje infame que los viandantes trataban de no inhalar. Frustraciones acaecidas a cada paso: tropiezos deleznables generados por la falta de autoestima. La causa de no quererse: una infancia de ultraoscuridad, donde la inocencia interrumpida se llenó de podredumbre. Nadie la miraba a pesar de su sombra de ojos verde con matices de purpurina dorada y su cardado añejo de los ochenta. No se esforzaba ya por escapar de sí misma tomando por atajo un ansiolítico. Envidiaba a los que tocaban fondo porque ella estuvo anclada allí desde siempre. No era esa su zona de confort, sino la imposición de un entorno vil y lascivo del que ya no podría escapar jamás.

En el paseo de Recoletos sus pasos eran soniquete de su propia pugna interior, y aunque ya perdida, ultrajada y ronca de gritar su rendición, seguía asestándole puñaladas en el alma a modo de soledad, desprecio, indiferencia, traición, deslealtad… Y obscenidades varias de los seres mundanos que para Esperanza ya no valían la pena.

En su bolso llevaba el último cartucho. Dentro del saco de falso cuero y penumbra infinita su arma se movía loca como los pensamientos de la dueña, dispuesta a poner fin a tanto absurdo amanecer precioso del que ya no podía disfrutar; adiós a las puestas de sol violáceas de primavera imposibles de admirar; atrás quedarían las bandadas de aves de otoño fascinantes en las edades tempranas. Lo inservible a la hoguera, y en la pira estaba ella lista para arder.

Ni siquiera tenía miedo a ser consciente de que jamás sería nada de lo que hubiera querido ser. Le bastaba con ser miscelánea de sus proyecciones sobre ella misma. Tenía el final frente a su respiración, con suficientes testigos para darle gracia y emoción, aunque no quería público. La decisión, origen del fin a toda la malsana putrefacción de su vida insulsa.

Detuvo el paso, introdujo su mano en el bolso para asegurarse de que tenía lo necesario en su interior. Respiró profundo frente a la majestuosa biblioteca nacional mientras apretaba uno de sus libros y comenzó a subir la escalinata hacia la entrada, lista para los amaneceres ordinarios dignos de improntas de afecto; atardeceres lluviosos de confortable aspecto; pájaros con destino a su vida aunque no fuesen golondrinas.

Aquella decisión, aquel instante divino o fruto de su química cerebral, o producto de los astros alineados favoreciendo una fracción de segundo en la que afloró en ella ese giro argumental, aquella determinación fue su bienaventurado punto de inflexión.

1 Comment Responder

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Abelardo de la Espriella se convierte en el nuevo presidente de Colombia tras una ajustada victoria

Estas reclamaciones buscan que cada una de ellas sea revisada detalladamente durante el escrutinio para garantizar la transparencia y la…

Andy Burnham da el paso y confirma su candidatura para suceder a Keir Starmer

Con una amplia experiencia institucional y un perfil conocido dentro del Partido Laborista, Burnham se presenta como uno de los…

El Poder Judicial estudia abrir un expediente disciplinario al juez Peinado por su auto sobre Begoña Gómez

El Consejo se reunirá el lunes para debatir la propuesta de la presidenta de ordenar actuar contra el magistrado…
Air Europa niega pagos o mediación de Begoña Gómez en su rescate en 2020 y defiende la legalidad del expediente

El juez Peinado sienta en el banquillo a Begoña Gómez por cuatro delitos y le prohíbe salir de España

Un jurado popular enjuiciará por tráfico de influencias y malversación a la esposa del presidente, que sigue aferrado al sillón…