Arkady Perchenko, el exsoldado soviético que huye de los rusos

12 de mayo de 2022
2 minutos de lectura
Soldados soviéticosd en la Segunda Guerra Mundial

Tiene 92 años y conoce muy bien a los rusos. Arkady Perchenko se alistó con 11 años en el ejército soviético y luchó contra los nazis, después de que le separasen de su familia, que era judía, y que esta fuese perseguida.

En una entrevista con la BBC, este hombre que ha huido de Ucrania después de casi ocho décadas viviendo allí -desde, precisamente, el final de la Segunda Guerra Mundial-, no sabe qué responder cuando le piden un mensaje para los rusos: «No tengo palabras».

Arkady recuerda a la perfección aquel 24 de febrero. «Oí los proyectiles, y supe que estábamos en guerra, incluso cuando [los rusos] dijeron que no lo iban a hacer. Las sirenas sonaron toda la noche, los proyectiles volaban de un lado para otro y había mucho humo por las bombas. Daba miedo», afirma.

Su veteranía en conflictos bélicos le hizo saber cuál era la mejor opción: escapar. «No tuve tiempo de llevarme nada. Me fui a las seis de la madrugada llevando como único calzado mis zapatillas de estar en casa. Cerré la puerta, apagué las luces, y eso fue todo». Ahora vive con su hija en Israel, donde está a salvo.

«Ucrania es pacífica, aquí no hay fascistas»

Es la segunda vez que huye de la guerra. La primera fue con 11 años, siendo un niño judío que fue separado de su familia y escapó de la Alemania de Hitler. Pese a su juventud, se unió entonces a la resistencia, luchando contra los nazis como miembro del Ejército Rojo de la Unión Soviética.A Arkady no se le olvida la crueldad de los nazis, que ahora imitan aquellos junto a quienes luchó.

«Tenía el mismo arma automática que los demás, y a mis espaldas cargaba con una mochila con minas y granadas, por si acaso. Colaboré en las operaciones con todos los soldados adultos, como uno más», recuerda. Los nazis «disparaban a los judíos, y recibían un bonus por cada uno al que matasen». Antes de unirse a los soviéticos, vivió durante un mes en un sótano que los alemanes registraron dos veces, pero no le encontraron.

No se le olvida la crueldad de aquel entonces, que ahora se repite en Ucrania, con la escalofriante ironía de que con quienes luchó son los que ahora le atacan. Arkady reconoce que no podría haber imaginado que tendría que huir de los rusos y le enfada que Rusia se haya excusado en una supuesta «desnazificación» para justificar la invasión. «Ucrania es un país tranquilo y pacífico. Aquí no hay fascistas», sentencia.

Para él, el 9 de mayo – el Día de la Victoria, en el que Rusia celebra su triunfo sobre Alemania en la Segunda Guerra Mundial- es una jornada difícil, pero este año es «trágica»: «El desfile siempre es festivo, ¿cómo pueden celebrarlo cuando todo está en llamas?».

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Sumar pone condiciones a una reforma migratoria: sí a reforzar fronteras, no a recortar derechos

Enrique Santiago, de Sumar, exige que cualquier reforma migratoria respete los derechos humanos y critica el papel de los militares…

Venezuela prorroga el diálogo entre Gobierno y oposición para abordar la libertad de expresión

Las partes celebran el fin de las restricciones a los portales digitales, antes de que Trump se reúna el martes…
Un estudio vincula la exposición de niños a pantallas con una toma de decisiones más lenta y más ansiedad adolescente

La Inteligencia Artificial acelera el ascenso de la Generación Z a puestos directivos

Un informe de International Workplace Group (IWG) revela que la tecnología adelanta los tiempos tradicionales de promoción y que el…

Defensores en debilidad

Cuando lo que se es no puede ejercerse, terminan las potencias atrofiadas y las voluntades reducidas a un uniforme maltrecho.…