Sin voluntarios, la solidaridad pierde la mitad de su fuerza. Así lo constatan los propios estudios de la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL): la participación ciudadana se duplica cuando hay personas informando en los supermercados.
Por eso, de cara a la Gran Recogida de este año, la federación busca movilizar a 80.000 voluntarios. Su misión será cubrir los más de 11.000 puntos de venta que participarán en la campaña.
Los 53 Bancos de Alimentos asociados a FESBAL organizarán la iniciativa los días 13, 14 y 15 de noviembre. Miles de establecimientos comerciales de toda España se convertirán en puntos de recogida.
El cometido de los voluntarios es sencillo pero decisivo: informar a los clientes, resolver sus dudas y explicar cómo pueden colaborar en cada tienda. No se trata de gestionar donativos, sino de acompañar el proceso.
FESBAL insiste en que no hace falta experiencia ni formación especial para apuntarse. El compromiso se reduce a un turno de unas cuatro horas durante el fin de semana de la campaña.
Esa accesibilidad, según la federación, es clave para sumar al mayor número posible de personas. Cuantos más voluntarios haya, mayor será el alcance final de la recogida.
El presidente de FESBAL, Pedro Llorca Llinares, resumió así el papel de estos voluntarios: «Cada persona voluntaria contribuye a que la solidaridad llegue más lejos». Añadió que su presencia «ayuda a visibilizar una realidad que muchas veces pasa desapercibida».
Esa visibilidad, explicó, es lo que empuja a más ciudadanos a sumarse a la causa. La campaña de este año se presenta bajo el lema «La Graaaaaan Recogida».
El nombre no es casual: busca subrayar la magnitud de una iniciativa que movilizará a 80.000 personas y que, según FESBAL, ayudará a cerca de un millón de personas vulnerables.
El precedente respalda la apuesta. Gracias a la edición de 2025, los Bancos de Alimentos pudieron repartir el equivalente a 41 millones de raciones de comida entre personas en situación de vulnerabilidad.
Esa cifra es, para la federación, la prueba de que el modelo funciona. De ahí la insistencia en repetir la fórmula y ampliar, si es posible, el número de voluntarios implicados.
Con la cita ya fijada para noviembre, FESBAL confía en que la respuesta ciudadana vuelva a estar a la altura de ediciones anteriores.