Como he dicho en otras ocasiones yo no soy especialista en nada, por eso me atribuyo la facultad para opinar de casi todo con el escaso sentido común que van permitiéndome las circunstancias. Al sostener el refrán que el hombre es el único animal dispuesto a tropezar dos veces con la misma piedra, corrijo que son muchas más las veces con su correspondiente caída.
Creo que si el gobierno no quiere que haya más maricármenes (ocho años han tenido para darse cuenta de la piedra), lo primero que deben hacer es cambiar las leyes que ellos mismos promulgaron.
A partir de ahí, ampliar los contratos de cinco a diez años con la exigencia de que si a los tres meses no pagan el alquiler pueda ser estudiada su causa que, siendo legítima, garantice el gobierno la reposición económica al propietario hasta que dure la excepcionalidad. Y que los alquileres suban de acuerdo con el IPC, sin bastardías especulativas.
Cualquier otra imposición a los dueños, impedirán la oferta por miedo a que sus propiedades sean vandalizadas con leyes favorables sólo a los inquilinos… La equidad favorece siempre la convivencia.