Y la fiesta terminó…

6 de enero de 2023
1 minuto de lectura
Árbol de Navidad
Árbol de Navidad.

-Menos mal que terminó —dicen unos…
-Qué lástima que se fueron estos días amor, familia y frases regaladas —argumentan los otros…
Lo cierto es que el espíritu de la Navidad tiene una desmesurada capacidad para enternecernos o transformarnos en el peor de los haters, se instala en nosotros y navega por nuestras almas sacando a los fantasmas de sus cajones… Cada Nochebuena, me sorprendo a mí mismo revoloteando por los pasillos de un sueño… El niño que no quiere dejar de jugar sentado sobre la alfombra del salón, observa como su familia, la que aún le queda, se sorprende a sí misma revoloteando por los pasillos de un sueño; en definitiva, una suerte de bucle daliniano.

Dejando atrás la filosofía barata de piano bar, yo en este caso, me declaro devoto del santo camino de en medio; no quiero que se acabe la fiesta y a la vez no veo la hora de que eche el cierre hasta la temporada que viene. Trataré de explicarme con mayor claridad, otra cosa es que lo consiga. Cuando van llegando las fechas me ilusiona pensar en las cenas, los encuentros, los amigos, los votos de renovación y como no, esos días de descanso en que diseño universos paralelos tratando de tapar el mundanal ruido con un dedo; esa termina siendo la cara A del long play.

Por otro lado, ya inmerso en faena, las noches ya más cortas que van dando paso a días que se alargan en el tiempo, el hastío, las llamadas en espera y los kilitos de más bañados con el más fino de los licores, demandan a gritos un alto el fuego, una tregua y un “por favor que llegue el día 7 de una vez”.

Me resisto a decantarme por cualquiera de las dos posturas unilateralmente, trato de buscar un hilo conductor entre ambas; ya no soy amante de las decisiones ciclotímicas, el todo o la nada como posturas únicas han dejado de ser dueñas de mi raciocinio. Es por estas y otras muchas y, tal vez sea la edad y sus consecuencias que decido transitar la vereda de en medio.

Hoy, un amigo, me despierta pidiéndome que le grabe una nota de voz para sus dos cachorros haciéndome pasar por el Rey Melchor. En ese audio SM les comenta cuál va a ser su regalo; por cierto un regalo, que más que obsequio, será un cúmulo de emociones por vivir.
Un 6 de enero de un año cualquiera, mientras grabo, un par de lágrimas traspapeladas caen por las comisuras de mis ojos, y me siento nuevamente como ese niño que en Nochebuena navega a pura vela por los pasillos de un sueño.

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

EE UU emite una orden de detención contra Raúl Castro por el derribo en 1996 de dos avionetas de Hermanos al Rescate

La Fiscalía General de Florida acusa al expresidente cubano de conspiración para cometer asesinato en primer grado por la muerte…

El Gobierno de Francia ordena toques de queda parciales en algunas ciudades ante los disturbios durante las protestas

La Policía de París vincula los últimos arrestos con intentos de saqueo, mientras el órgano de control policial investiga ya…

Un colectivo crítico de Esquerra rechaza el acuerdo con Podemos y la candidatura de Rufián

El grupo cree que la alianza pone en riesgo la identidad independentista del partido y exige explicaciones a la dirección…

Las reformas que se quedan en el aire y tendrá que afrontar el nuevo Congreso

La próxima legislatura deberá abordar propuestas autonómicas y reformas estatutarias que no han completado su tramitación parlamentaria, como vivienda protegida…