El presidente de Santiago Abascal, líder de VOX, intervino este jueves en Peñafiel ante más de mil personas, donde afirmó que “el islamismo es incompatible con nuestra sociedad, es incompatible con España y con las libertades de los españoles”. En su discurso, vinculó esta cuestión con el debate sobre el uso del burka y el niqab, defendiendo su prohibición.
Abascal se mostró satisfecho por las “rectificaciones” del Partido Popular y del portavoz republicano Gabriel Rufián en relación con estas prendas, aunque lamentó que no respondan al “sufrimiento que padecen tantas mujeres”, sino a un cálculo electoral “porque están perdiendo votos”. Respecto a la negativa del PSOE a prohibirlas, ironizó: “Que se lo ponga Patxi López. Si el burka tanto le gusta y es una herramienta de libertad, que se lo ponga él, que se lo ponga Pedro Sánchez”.
El dirigente de VOX centró buena parte de su intervención en la inmigración, asegurando que “la invasión mata” y que “la invasión trae inseguridad”. Según sostuvo, la inmigración masiva “colapsa nuestros servicios públicos”, dificulta el acceso a la vivienda y agrava las listas de espera sanitarias, además de estar relacionada, a su juicio, con el aumento de delitos sexuales.
Asimismo, acusó al Gobierno de haber permitido que se hayan “multiplicado las violaciones de mujeres en España”, lo que, en su opinión, desmonta el discurso oficial sobre las políticas de fronteras abiertas. Abascal insistió en que determinadas prácticas y símbolos “son absolutamente incompatibles con la dignidad de la mujer” y advirtió de que España no debe “normalizar ni tolerar costumbres que suponen un retroceso en derechos y libertades”.
Por último, cargó contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al afirmar que “el truco del gobierno de Sánchez es que los crímenes de hoy tapen los crímenes de ayer” y que actúa “como un enemigo del pueblo español”. También criticó los acuerdos entre populares y socialistas en Bruselas y en España, y defendió la “prioridad nacional” en el acceso a ayudas y vivienda, argumentando que “ningún padre le quita el pan de la boca a sus hijos para dárselo a un tercero”.