La inmensidad de Internet es un beneficio que tenemos derecho a usar. Porque nuestra libertad es un derecho fundamental. Y su uso es muy de agradecer en la vida real de la cotidianidad de cada persona del planeta con acceso a la red. Pero existen riesgos que pueden convertirnos en víctimas de cibercrímenes. Aquí hablaremos de las estafas en aplicaciones de citas para dejar de ser parte vulnerable al riesgo de victimización con el uso de este tipo de portales virtuales.
Numerosas investigaciones de la materia hablan de la exposición a una larga lista de cibercriminales cuya característica común es el lucro económico. Las publicaciones de los estudios que analizan las conductas delictivas tecnológicas en las plataformas de citas mencionan la existencia de conductas contra la libertad sexual. Pues a veces hay perfiles falsos que engañan a menores de edad, otras ocurre el llamado sexting donde el delincuente publica el contenido sexual entregado por voluntad del usuario vulnerable sin consentimiento de la víctima. El grooming es el acoso a menores mediante control emocional con la finalidad de mantener un contacto sexual con él. La limitación más grave es la trata de seres humanos cuyos márgenes económicos son brutales. Es la más grave porque prohíbe cada uno de los derechos humanos en un solo sujeto.
Los defraudadores también cometen delitos económicos conocidos como ciberfraudes cuyo objeto es la obtención de dinero de forma más rápida.
Los delitos contra la propiedad industrial e intelectual son aquellos en los que los ciberdelincuentes venden material falso sin contar con derechos de propiedad industrial e intelectual. Incluso se dan casos de espionaje industrial y usurpación de la identidad.
El crecimiento exponencial del crimen organizado que usa programas de citas es preocupante. Porque nuestro derecho a la seguridad ciudadana está menguando.
Se nota que la entrada masiva del crimen organizado en aplicaciones de citas está prohibiendo nuestro derecho a la seguridad ciudadana. No hay que olvidar la tentación que supone la geolocalización estratégica de nuestro país para delincuentes transnacionales.
Parece incalculable el esfuerzo al que se enfrentan cada día los miembros de las instituciones competentes en materia del nuevo escenario virtual. La seguridad en apps de citas es todo un reto para las corporaciones gubernamentales encargadas por derecho constitucional de garantizar el derecho a la seguridad ciudadana.
Las investigaciones tienen en cuenta la velocidad de la tecnología como factor determinante de engaños cada vez más sofisticados. Por eso, el éxito en la minimización del crimen se puede conseguir yendo un paso por delante de los ciberdelincuentes y las bandas en estos lugares donde los usuarios consienten la cesión de información personal en el derecho contractual con las empresas proveedoras de aplicaciones de citas con inmensos ingresos. Algunas incluso cotizan en bolsa.
Conviene informarse con lecturas que traten los riesgos que entraña el uso de determinadas plataformas de la red de internet con contenido masivo de las llamadas estafas románticas. Y aumentar la seguridad del uso de aplicaciones de citas. El consejo de los expertos es no facilitar ningún tipo de información personal ni económica a un usuario virtual desconocido teniendo presente la existencia de estafas en apps de citas.