¿Que podemos esperar de una sociedad donde el individuo como persona es cada vez, más invisible, con el agravante que al envejecer, son menos productivos?
Esos esposos que al quedarse solos, después de toda una vida de comprensión, ayuda y mucho amor, al generar menos beneficios para poder vivir como antes, se ven arrastrados por sus circunstancias a vender su propiedad, sin percatarse que se están vendiendo, ellos mismos.
Son historias que pasan de largo. No pudieron ser padres y la familia se fué disolviendo como un azucarillo, por esas tristes despedidas de esta vida. Y se fueron quedando solos…
Se ven cada vez más como personas con discapacidad, hasta llegar a ese punto negro donde no ven salida, y sienten miedo, mucho miedo, a ese corto tiempo, que por ley de vida, les queda por vivir…
En una sociedad podrida por la avaricia, que se enriquece con las necesidades de esas personas mayores que pensando que les queda poco tiempo de estancia en su hogar, su única propiedad, su verdadero refugio…
Para poder sufragar los gastos que les ocasionan las patologías que por edad padecen, con achaques y con esas enfermedades irreversibles, que les acercan cada día más a su final, solo ven una salida.
Y así, toman decisiones que no suelen ser las más acertadas, como exponer su situación a un público, que permanece al acecho, con los «colmillos afilados» dispuestos a todo, para aprovechando la situación de debilidad económica «hincar» el diente en esas propiedades que quedan marcadas por miles de vivencias y que solo los «despojados» sentirán.
Existen cambalaches de todo tipo, algunos son legales que sirven para que unos impresentables e insensibles los llamen, asuntos de «viejos caducos» mientras estás personas mayores, ven como los cuervos les acechan y se sienten como carnaza para llenar, su incansable sed de avaricia.
Puede que sea, un falso toque de los que se alimentan con noticias que por morbosas ruedan por las redes. Y así entre tanta basura aparecen anuncios despiadados para que alguien sin escrúpulos, pueda hacerse con una propiedad.
Decía así:
Se vende piso, muy por debajo de su valor en calidad de usufructo propiedad de un matrimonio sin familia, con patologías varias » incluso las enumeran» irreversibles y añaden, con más de ochenta años. Esa edad es la espoleta de salida para que comience la caza del «Al mejor chollo»
Lo venden muy por debajo de su precio real y así sus dueños podrán esperar su final, sin miedo a que los saquen de sus casas, antes de morir.
Muchos pretenden morir juntos, pero, por seguridad y mucho amor, del uno con el otro, firman…
Esto es cierto , contado por algúnos vecinos que han conocido casos así.
Que pena de vidas, que desgarro tan doloroso al final de su tiempo en este valle de lagrimas.
Al faltar la caridad humana, nos podemos encontrar con aberraciones semejantes, nadie quiere a nadie…estos son buenos tiempos para las urracas, los cuervos y los depredadores. Incluso algunos vecinos que se informan con la situación, son los primeros en dar en la diana.
Es muy lícito…¡ Ya lo sé! pero, son como la justicia que es legal pero en muchos casos injusta. Se supone que ante la falta de una economía para poder pasar sus ultimos años ( con cierta calidad de vida»)se ven obligados él por ella y ella por él, los moradores de su hogar hasta entonces, y que es donde quieren quedarse, hasta morir.
Es desgarrador y muy triste para muchos, el carecer de alguien
que se preocupe por ellos, con amor y de verdad. ¿Como pueden ser tan insensibles esas empresas de venta y alquiler, para anunciar semejante inhumana acción, al exponer los datos sobre la salud de sus habitantes.
Sabemos, que el negocio es el negocio pero…¿Donde está la piedad el tacto y el respeto a esas personas, que han vivido honradamente, con decencia dignidad y honor.
¿Pero que somos, en que nos hemos convertido? ¿Hasta donde somos capaces de llegar, por el maldito dinero. Está claro que tenemos múltiples ejemplos de como se pueden deteriorar los sentimientos, con una falta total de caridad y amor al projimo.
Cada vez vivimos más y mucha pensiones no llegan a poder pagar los gastos necesarios que antes cubrían sus necesidades. Hoy la vida se encarece más día a día y la población, cada vez es más longeva superando con creces, la existencia de nuestros abuelos.
La solución, como hemos contemplado no hace mucho tiempo, con dolor y temor, sería la eutanasia activa. Los ocurrentes con falta de piedad, seguro le cambiarían el nombre a ese terrible acto, para venderlo mejor, por… El dulce sueño,el bien morir, quizás este sería, más descriptivo.El descanso feliz, seguro ya estarían haciendo cola, para inscribir el nuevo negocio los empresarios generadores de semejante idea.
Madre mía, que miedo da esta sociedad sin caridad ni sentimientos humanos, que poco a poco al carecer de principios los ponen en práctica por el, todo vale. Existen muchos mayores qué viven con carencias, además de sus múltiples patologías. Es necesario humanizar, y no preocuparse tanto de si mismos, cuando todos sabemos que ese final, nos llegará a todos.
En una reflexión nostálgica de tu propia juventud y te das cuenta que entonces no los veías, no los escuchabas, tenías a tus queridos abuelos que eran mayores y ya está, vivían bien cuidados en sus casas y la mayoría moría en ellas.
Soliamos ir a visitarlos muy a menudo era lo que hacíamos
y nos gustaba hacer, pero hoy en estos tiempos que vivimos, con las redes que nos acosan, que invaden nuestras vidas y que cambian los conceptos,con los que crecimos.
Esos, que adquirimos para el bien común y nuestra propia identidad moral, hoy los cambian por otros que los intentan implantar en nosotros, con esa publicidad, que ya no necesitan que sea subliminal.
Ya la muestran a las claras y nos la venden, en lotes de noticias, de películas, de adicciones y nos alejan a todos, primero de los núcleos familiares y por lo tanto, de los sentimientos más humanos, por nuestros mayores y nuestro entorno.
Unas vidas sin responsabilidad, sin respeto y sin moral no son vidas completas, son vidas vacías porque no ofrece nada, ahora esperan que se lo den, algunos incluso lo exigen.
Cuando no se posee creencia alguna que pueda frenar tus malos actos, nada ni nadie te podrá parar. Vivimos con el dicho y el hecho de, porqué yo lo valgo, primero yo, y el que venga detrás que se las apañe.
¿No han recibido una alocución telefónica en las últimas elecciones, que te hacían ver la bondad de votar a este o al otropidiéndole o advirtiéndole cómo deben votar, dando un falso testimonio, como cierto, del perjuicio que les ocasionaría, no votar al que llama? !Terminarán con la Sanidad Pública! así lo afirmaba.
¿Por qué nadie lo ha denunciado? Se escuchó en emisoras de radio, como tantas otras cosas. «Yo no he sido yo no lo escuché» ¿Como dices eso? Eso es mentira…
Pues muchos lo escucharon, es el mantra más vendido, la derecha privatizará todo lo público, antes eran las pensiones como arenga, está vez es la sanidad. El río que nos lleva y mentes dormidas que miran sin ver.
Es necesario de vez en cuando, volver la vista atrás y recordar
esos tiempos de respeto, amor y entrega que nos precedieron.
No es tan facil reconciliarnos de nuevo, pero tampoco es imposible con aquello aprendido, sentido y vivido, que hizo de nosotros, lo que hoy nos hará poder recapacitar y humanizarnos, para ser útiles a quienes nos puedan necesitar.
La familia unida siempre vencerá a quienes quieran destruirla.
El amor mueve montañas, es el sentimiento más fuerte que el ser humano posee. Alimentarlo de nuevo con esa compasión perdida, recuperar ese latido tan rítmico de un corazón sano, que late gracias al amor que da y que recibe.
Solo se deshumanizan esas fieras, que matan, por demostrar su
poder sobre las piezas más débiles. Matar verdades, es una forma de aniquilar voluntades.
Algunos son expertos en poner trampas, la forma más canalla de cazar y aquí existe la ley de bienestar animal, eso dicen… ¿Donde está, la que nos defiende de las mentiras que ejecutan sin control por el todo vale, mientras nos beneficie?
¿Nos están deshumanizando? Pensarlo… ¡No os dejéis atrapar! Ser vosotros mismos, aquellos que recibisteis esas enseñanzas tan maravillosas, para vivir una vida en paz y amor.