Omertá

22 de agosto de 2026
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Con ocho o nueve años me enviaban a la pescadería de Estrella a por sardinas, jureles, calamares o cualquier pescado fresco que hubiese llegado ese día de la capital. Recuerdo que Estrella en su limpísimo mostrador de azulejos tenía a la vista los pescados “sin compromiso” y dentro, en otra plataforma cuidada para “clientes especiales”, la mejor mercancía garantizaba el disfrute de sus amistades. El pelo, desgobernado, lo recogía Estrella en una goma azul tapándose la nuca:

-Estas “doradas” las tenía escondidas para tu abuela. Dile que me guarde el secreto.

Y mi abuela, temiendo quedarse sin el privilegio, lo callaba.

La ministra de sanidad con parecido recogimiento capilar a la pescadera de mi pueblo, ha advertido a los médicos de Ceuta que como digan la verdad de lo que allí está pasando a la prensa “tomará medidas” y que se atengan a las consecuencias. Ella guarda soluciones en la trastienda para sus amigos y a los demás les ofrece los boquerones de su incompetencia.

¡Silencio!, que si los otros se enteran dirán que ellos también tienen derecho.

Pedro Villarejo

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