La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC) ha actualizado sus recomendaciones sobre las enfermedades relacionadas con las altas temperaturas y sitúa la aclimatación progresiva como la estrategia más eficaz para reducir el riesgo de sufrir complicaciones durante los episodios de calor extremo. Los especialistas recuerdan que adaptar el organismo de forma gradual a las elevadas temperaturas mejora la capacidad del cuerpo para regular el calor y disminuye la probabilidad de padecer problemas de salud.
El documento revisa las distintas afecciones provocadas por el calor, desde cuadros leves, como calambres, erupciones cutáneas o desmayos, hasta el golpe de calor, una urgencia médica que puede poner en peligro la vida si no se actúa con rapidez. Por ello, los médicos insisten en la importancia de reconocer los primeros síntomas para evitar que evolucionen hacia situaciones más graves.
La actualización también identifica a las personas mayores de 65 años como el colectivo más vulnerable, junto a quienes padecen enfermedades crónicas o toman determinados medicamentos que dificultan la regulación de la temperatura corporal. Asimismo, advierte de que el consumo de alcohol y drogas estimulantes incrementa el riesgo de sufrir estas patologías.
En caso de golpe de calor, los expertos subrayan que la prioridad debe ser enfriar al paciente cuanto antes, incluso antes de su traslado al hospital, utilizando preferentemente agua fría o aplicando compresas húmedas en zonas como el cuello, las axilas o las ingles. Además, recuerdan que los antipiréticos no son útiles en estas situaciones y desaconsejan su utilización.