El Ministerio de Sanidad ha advertido este jueves del incremento de los casos importados de chikungunya en España y ha insistido en la necesidad de reforzar la vigilancia ante el riesgo de transmisión por el mosquito tigre, cuya presencia está ampliamente extendida por el litoral mediterráneo, Baleares y otras zonas del país.
Según los últimos datos oficiales, hasta el 19 de julio se habían notificado 108 casos importados de chikungunya, 71 más que en el mismo periodo del año pasado. Más de la mitad de los contagios procedían de Bolivia y alrededor del 21% de Cuba. Aunque este año no se han detectado contagios autóctonos, Sanidad recuerda que la circulación del mosquito Aedes albopictus hace posible que el virus pueda transmitirse a partir de viajeros infectados.
En cuanto al dengue, el departamento que dirige Mónica García ha contabilizado 124 casos importados, 29 menos que hace un año. Cerca de la mitad están relacionados con viajes a Maldivas y algo más de una cuarta parte con países de América. Tampoco se han registrado contagios autóctonos en 2026, si bien desde 2018 se han producido episodios puntuales de transmisión local.
El Ministerio enmarca esta situación en el aumento de los casos de dengue y chikungunya detectado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en distintas regiones de América y Asia, que ha alertado del riesgo de expansión de ambos virus hacia nuevas zonas geográficas.
Además, Sanidad mantiene la vigilancia sobre el virus del Nilo Occidental. Hasta el 22 de julio se habían confirmado tres casos en humanos, uno en Alicante y dos en Sevilla, además de varias detecciones del virus en mosquitos en las provincias de Sevilla y Almería.
El Ministerio recuerda que el año pasado se notificaron 45 casos autóctonos de esta enfermedad, de los que la mitad desarrolló formas neuroinvasivas y cinco personas fallecieron.
Ante este escenario, Sanidad subraya que el aumento de las temperaturas y otros fenómenos asociados al cambio climático pueden favorecer la expansión y el periodo de actividad de los mosquitos transmisores, aunque precisa que el impacto de las olas de calor sobre estas especies continúa siendo objeto de estudio.
Como herramienta de apoyo a la vigilancia epidemiológica, el Ministerio ha vuelto a pedir la colaboración ciudadana a través de la aplicación Mosquito Alert, que permite enviar fotografías de mosquitos, comunicar posibles criaderos y notificar picaduras para ayudar a detectar de forma temprana la presencia de especies invasoras.
Desde su puesta en marcha en 2014, la plataforma ha contribuido a localizar mosquitos invasores en casi 500 municipios españoles y, desde que se incorporó al Plan Nacional de Prevención y Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores en 2023, ha recibido cerca de 70.000 observaciones ciudadanas.