La Guardia Civil investiga a un conductor que fue sorprendido circulando a 212 kilómetros por hora por la autopista AP-4, a la altura del municipio gaditano de Puerto Real, en un tramo en el que la velocidad máxima permitida es de 120 km/h. La infracción fue detectada durante un control específico de velocidad realizado por los agentes del Subsector de Tráfico de Cádiz.
Los hechos se remontan a la madrugada del pasado 16 de julio, cuando un radar registró el turismo desplazándose a una velocidad muy superior a la autorizada. Tras identificar y localizar al conductor, el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico inició las diligencias correspondientes al considerar que los hechos podrían constituir un delito contra la seguridad vial.
La normativa penal contempla este tipo de conductas cuando se supera ampliamente el límite establecido en la vía, al entender que representan un grave riesgo para el resto de usuarios de la carretera. En este caso, el exceso de velocidad registrado supera en más de 90 kilómetros por hora el máximo permitido.
De confirmarse la responsabilidad del investigado, podría enfrentarse a penas de prisión de entre tres y seis meses, una multa económica o trabajos en beneficio de la comunidad. Además, el Código Penal prevé la retirada del permiso de conducir durante un periodo que puede oscilar entre uno y cuatro años.