La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF han hecho un llamamiento a los gobiernos para intensificar las políticas de apoyo a la lactancia materna, una práctica que consideran fundamental para mejorar la salud infantil y materna. Ambas organizaciones recuerdan que una mayor implantación de la lactancia podría evitar cerca de 400.000 muertes de niños cada año, además de reducir de forma significativa la mortalidad entre las madres.
Con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, las dos agencias de Naciones Unidas destacan que alimentar a los bebés exclusivamente con leche materna durante sus primeros meses de vida les proporciona los nutrientes esenciales para crecer sanos, fortalece su sistema inmunológico y disminuye el riesgo de sufrir enfermedades graves. Además, contribuye al desarrollo cognitivo y ofrece beneficios a largo plazo para su bienestar.
Las ventajas también alcanzan a las madres, ya que la lactancia ayuda a reducir el riesgo de padecer cáncer de mama, cáncer de ovario y diabetes tipo 2. Según los organismos internacionales, un mayor respaldo a esta práctica permitiría prevenir unas 140.000 muertes maternas al año.
Aunque las cifras de lactancia materna exclusiva han mejorado en la última década, la OMS y UNICEF advierten de que el progreso sigue siendo desigual y que millones de mujeres aún carecen del apoyo necesario. Por ello, reclaman más inversión en permisos de maternidad remunerados, programas de asesoramiento, redes de apoyo y servicios sanitarios especializados, con el objetivo de garantizar que todas las madres puedan ofrecer a sus hijos el mejor comienzo posible desde el nacimiento.