Líneas ocupadas

21 de enero de 2025
1 minuto de lectura
Teléfono antiguo.

En el pueblo estábamos siempre muy comunicados. Cualquier noticia iba de casa en casa como un riachuelo de agua cuando llovía. Y si Antonia, “la de la fonda”, se había torcido el tobillo bajando las escaleras con maletas, el médico venía deprisa con su vespa y vendas en el transportín para socorrerla sin demora. Otra cosa eran las noticias que urgían salir del pueblo; entonces, nuestro teléfono familiar era el 74, se le daba a la manivela y Paquita, enredada en cables que nunca supe para qué servían, te avisaba que la conferencia tenía treinta minutos de demora… Si el que se iba a morir no podía esperar, la demora se aprovechaba para encomendarlo.

Y Paquita, casi sin querer, se enteraba del porqué de las prisas. Nuestro Presidente del Gobierno no quiere que se enteren de sus conversaciones (en estas modernidades hay muchas paquitas con el oído puesto) y decidió comprar las suficientes acciones de telefónica para quitar y poner al frente del Ente Público al amiguete que convenga y haga de todo, si procede, oídos sordos.

El Señor Presidente del Gobierno debiera leer el capítulo 12 de San Lucas: “Nada hay encubierto que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse”.

pedrouve

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

El Poder Judicial archiva de forma definitiva las quejas de Bolaños contra el juez Peinado

El CGPJ desestima el recurso del ministro alegando que el asunto escapa a sus competencias y que no hubo indefensión…

Detenida una inmigrante en Ceuta tras agredir a otra con arma blanca en un campamento de acogida

El suceso, ocurrido junto al CETI, se suma a otros altercados registrados la misma noche en otro asentamiento de la…

La Casa Blanca lanza Trump TV en plena polémica por el veto a varios medios de comunicación de EEUU

El estreno llega en un momento de fuerte tensión entre el Gobierno estadounidense y varios medios…

Marruecos afronta unas elecciones clave entre el desencanto juvenil, la baja participación y la invasión de Ceuta

El malestar social y la falta de oportunidades ponen a prueba la confianza de los marroquíes en las urnas…