Lo que debía ser una simple reparación terminó convirtiéndose en un problema para numerosos propietarios de relojes de lujo en Madrid. La Fiscalía solicita cinco años de cárcel para un hombre acusado de quedarse con 32 relojes que sus clientes habían dejado en sus manos para arreglarlos.
Los hechos se remontan a 2023, cuando el acusado, identificado como R. S. P., trabajaba como socio de una relojería situada en un centro comercial madrileño. Según el Ministerio Público, aprovechaba la confianza de quienes acudían al establecimiento para recibir piezas de gran valor que después no devolvía.
En lugar de repararlos y entregarlos a sus propietarios, presuntamente vendía o empeñaba los relojes en establecimientos dedicados a la compraventa de objetos valiosos, quedándose con el dinero obtenido.
De las 32 piezas entregadas, únicamente se han localizado doce. Las otras veinte continúan desaparecidas. Entre los relojes afectados figura uno valorado en 11.000 euros.
La Fiscalía considera que los hechos constituyen un delito continuado de apropiación indebida y reclama, además de la pena de prisión, una indemnización de 70.650 euros.
El juicio está previsto para el 26 de octubre, a las 10.00 horas, en la Audiencia Provincial de Madrid.