La selección española masculina de fútbol sala logró clasificarse para la final de la Eurocopa tras vencer a Croacia por 1-2 en un partido muy sufrido disputado en Liubliana. Con este triunfo, España disputará su décima final continental y buscará su octavo título, el primero desde 2016.
El equipo dirigido por Jesús Velasco selló el pase gracias a una sólida primera mitad, en la que Pablo Ramírez y Mellado marcaron los dos goles. España dominó el juego ofensivo y generó las mejores ocasiones, aunque se encontró con la resistencia del portero croata Piplica y con una defensa muy disciplinada.
Croacia, muy exigida físicamente y cargada de faltas desde el primer tiempo, logró mantenerse con vida en el partido y evitar que el marcador se ampliara antes del descanso. Aun así, no pudo frenar la superioridad española, que se fue al vestuario con una ventaja merecida.
En la segunda parte, España siguió llevando la iniciativa, pero cometió pérdidas que dieron alas a Croacia. Los balcánicos crecieron con el apoyo de su afición y se acercaron al gol, obligando a intervenir a Dídac en varias ocasiones, mientras el partido se volvía cada vez más tenso.
En los minutos finales, Croacia apostó por el portero jugador y logró recortar distancias con un gol en propia puerta de Rivillos. El empate estuvo cerca, pero el larguero evitó el 2-2 y permitió a España sellar una victoria sufrida que le mantiene en la lucha por volver a reinar en Europa diez años después.