El fundador de Telegram, Pavel Durov, ha lanzado duras críticas contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por las nuevas regulaciones sobre el entorno digital anunciadas esta semana. A su juicio, estas medidas suponen una “señal de alarma roja para la libertad de expresión y la privacidad” y podrían convertir a España en un “Estado de vigilancia”.
En un mensaje difundido a través de Telegram, Durov sostiene que las iniciativas del Ejecutivo se presentan como mecanismos de protección, pero esconden un avance del control gubernamental sobre ciudadanos y plataformas tecnológicas. “Estas no son salvaguardas; son pasos hacia el control total”, afirma, comparando la situación con otros contextos donde la seguridad se ha usado como excusa para censurar.
Uno de los puntos que más le preocupa es la prohibición del uso de redes sociales a menores de 16 años mediante sistemas obligatorios de verificación de edad. Aunque la medida se plantea como protección infantil, Durov advierte de que podría implicar el uso de DNI o datos biométricos. “Lo que empieza con los menores podría extenderse a todos”, alerta, poniendo en riesgo el anonimato en internet.
El empresario también critica la posible responsabilidad penal de los directivos de las plataformas si no eliminan con rapidez contenidos considerados ilegales u ofensivos. Según Durov, esta presión fomentaría una “sobrecensura” preventiva. “Las plataformas borrarán cualquier cosa mínimamente controvertida”, asegura, con efectos negativos sobre el periodismo y la crítica política.
Otro aspecto señalado es la penalización de la llamada amplificación algorítmica de contenidos dañinos. Durov considera que esta medida permitiría a los gobiernos influir en lo que los ciudadanos ven en la red. “Se enterrarán opiniones opuestas y se crearán cámaras de eco controladas por el Estado”, denuncia.
Por último, rechaza la obligación de rastrear y reportar la supuesta “huella de odio y polarización” de las plataformas, al considerar que podría usarse para castigar críticas legítimas al Gobierno. Frente a este escenario, Durov defiende el modelo de Telegram basado en el cifrado fuerte y sin puertas traseras, y llama a los usuarios a reaccionar: “Exigid transparencia y luchad por vuestros derechos antes de que sea tarde”.