El juicio

4 de junio de 2023
1 minuto de lectura
Barco velero. | Fuente: PxHere

Se van los barcos, pasan los tiempos, nos moriremos un día y los pájaros seguirán cantando. Cualquier estremecimiento dura un instante… Así se suceden los árboles y las costumbres, mientras siguen eternos e imprescindibles en el Sinaí los Mandamientos.

No es un juicio de afuera el que nos viene si no los cumplimos. El veredicto llega del propio corazón que se duele al no haber acertado con el equilibrio que los mandamientos ofrecen. El juicio de Dios sobre el hombre es una sentencia de exagerado amor a su modo, que sólo corrige y como padre educa. La condena es de uno mismo, viendo cómo la felicidad se la lleva el río sin que vayamos en las aguas. Cristo nunca censura, en todo caso se lleva nuestra sombra.

Como Noé, construyamos una barca grande que nos aleje de los miedos y nos salve de las indiferencias.

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Países como Francia y Reino Unido se plantean ahora seguir a España y reconocer el Estado de Palestina

El precio oculto de la economía de guerra israelí

Hoy, Israel camina por la cuerda floja, equilibrando la necesidad urgente de blindarse contra sus enemigos con el peligro real…
Borges, inteligencia artificial y revolución industrial

Inteligencia artificial, sexismo real

La tecnología avanza superando el desarrollo de marcos regulatorios y los dueños de las empresas miran hacia otro lado para…

Cáncer en México: el diagnóstico llega cuando la batalla ya está perdida

Hay falta de equipos, de medicamentos y de oncólogos en muchos hospitales del sector salud del país…

Venezuela, un mes después de Maduro: Delcy Rodríguez reivindica su autoridad política

La presidenta encargada defiende su legitimidad, impulsa reformas clave y abre una nueva etapa de diálogo interno y externo…