La provincia de Granada atraviesa horas difíciles a causa de un temporal persistente que ha dejado inundaciones, carreteras cortadas y una sensación generalizada de alerta. En las provincias de Cádiz, Málaga y Jaén las riadas han obligado a evacuar a 3.000 personas. Las lluvias intensas, acumuladas durante varias jornadas, han puesto al límite a numerosos municipios y han alterado la rutina diaria de miles de vecinos.
En Granada, hay calles convertidas en ríos, accesos bloqueados y viviendas afectadas dibujan un escenario que se repite en distintos puntos del territorio. Los servicios de emergencia trabajan sin descanso mientras los ayuntamientos piden prudencia y recomiendan evitar desplazamientos innecesarios.
Las precipitaciones han provocado inundaciones en varios municipios, especialmente en la Vega granadina. Localidades como Valderrubio, Beas de Granada o Huétor Tájar han sufrido la entrada de agua en calles y zonas bajas. En algunos casos, el agua ha llegado a viviendas y locales, lo que ha obligado a actuar con rapidez.
Los ríos y arroyos han experimentado fuertes crecidas. El río Genil ha sido uno de los puntos más vigilados por su alto caudal, especialmente en áreas cercanas a Pinos Puente y Loja. Las autoridades mantienen un seguimiento constante para anticipar posibles desbordamientos.
En zonas rurales, la situación se ha complicado aún más. Algunos núcleos han quedado prácticamente incomunicados debido a la acumulación de agua y barro. Vecinos y servicios municipales han colaborado para achicar agua, proteger viviendas y asegurar accesos básicos.
Las fuertes precipitaciones también han afectado de lleno a la red viaria de Granada. Numerosas carreteras han tenido que ser cortadas al tráfico tanto por inundaciones directas como por el riesgo que supone circular entre agua estancada o sobrepasada. Entre los tramos afectados se encuentran accesos a Pinos Genil, Cenes de la Vega y varios enlaces en la Vega granadina, así como vías locales como las GR-4402, GR-4403 y GR-4407, que han quedado intransitables por la acumulación de agua.
La situación también ha provocado interrupciones en el transporte regular, con algunos servicios reducidos o suspendidos en las zonas más comprometidas. La Diputación de Granada y la Dirección General de Tráfico (DGT) han recomendado a los conductores evitar desplazamientos innecesarios hasta que se restablezca la normalidad y se garantice la seguridad en las vías afectadas.
Mientras los equipos de emergencias trabajan sin descanso para atender los múltiples incidentes y facilitar el desagüe de las zonas inundadas, vecinos y autoridades mantienen la vigilancia sobre los cauces y pendientes climatológicas en las próximas horas, cuando se esperan aún más precipitaciones y posibles complicaciones.
Este temporal vuelve a recordar la vulnerabilidad de ciertos territorios ante fenómenos meteorológicos extremos y pone de manifiesto la importancia de la prevención y la coordinación entre administraciones y ciudadanos para minimizar los daños y preservar la seguridad de todos.