El abogado Ignacio Peláez al comisario Villarejo: «Correa [jefe de Gürtel] quiere el 60% de la pasta y que solo le casquen seis años»

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Francisco Correa
Francisco Correa, a la izquierda, acompañado de su abogado.

[Extracto de la conversación entre el abogado, ya fallecido, Ignacio Peláez y el comisario Villarejo. Peláez pide a Villarejo que hable con el ex fiscal jefe Anticorrupción Antonio Salinas para que imponga a las fiscales del caso Gürtel el que accedan a un acuerdo penitenciario con Francisco Correa, máximo jefe de la red Gürtel, a cambio de que este ofrezca información sobre Bárcenas y otros altos cargos del PP]

El comisario José Manuel Villarejo ha estado al tanto (como agente encubierto de Inteligencia del Ministerio del Interior) de casi todos los asuntos feos que han ocurrido en España en los últimos 30 años. También, desde su puesto de Inteligencia, conoció los tejemanejes de la red Gürtel, que salpicó a decenas de altos y medios cargos del PP por hacer favores a Correa (o recibir comisiones de este) para conseguir contratas de obras públicas de instituciones gobernadas por los populares entre los años 1999 y 2009. Una vez estalló el caso, se entrevistó varias veces con el máximo responsable de Gürtel, Francisco Correa, e informó a altos cargos del PP de la evolución del caso. Villarejo ha trabajado como agente encubierto para los Gobiernos del PSOE y PP. Especialmente para el PP; y, en concreto, en el tema de la Gürtel.

Apenas unas palabras sobre Mariano Rajoy vertidas por un juez en la sentencia que condenó al PP como beneficiario a título lucrativo de prebendas de Gürtel, llevaron a Pedro Sánchez a la Moncloa mediante una moción de censura de la que salió un gobierno frankenstein con apoyo de los independentistas catalanes, PNV y los bilduetarras. A todos ellos les ha concedido casi todo lo que han pedido a cambio de sus votos y así mantener el sillón presidencial a toda costa.

Cospedal y Francisco Martínez

Gürtel ha sido la gran rémora del Gobierno del PP de Rajoy. Y sigue dando coletazos. Villarejo conoció como agente encubierto los entresijos de este asunto, que empezó a investigarse en 1998. Según se desprende de los audios de Villarejo que están publicando en exclusiva FUENTES INFORMADAS y el diario El País, el comisario informó al PP de sus gestiones para evitar, sin éxito, que se divulgara la otra libretita con la caja B que ocultaba el contable de Gürtel. Informó a la exsecretaria general del PP con Rajoy, María Dolores de Cospedal. En la propia sede de la calle Génova. También habló con Francisco Martínez, exsecretario de Estado de Interior en el Gobierno de Rajoy con Jorge Fernández Díaz al frente del ministerio.

Sobre todo este tema, Villarejo también conversó con el exfiscal y abogado de algunos imputados en la red, el ex fiscal y más tarde abogado, Ignacio Peláez, ya fallecido. Hablaron, según se pone de manifiesto en el audio que se reproduce arriba de esta información, de buscar con las fiscales de Gürtel una solución penal para Correa a cambio de facilitar datos sobre la supuesta implicación en la red de Alejandro Agag, yerno del expresidente José María Aznar; de Francisco Álvarez Cascos, exministro de Fomento; o de Luis Bárcenas, extesorero del PP. Los dos primeros resultaron indemnes en la investigación, que acabó con más de 40 procesados, entre ellos, Bárcenas.

También habló de este asunto con el exsecretario de Estado de Interior Francisco Martínez, a quien reportó que Correa quería llegar a un acuerdo con las fiscales y tirar de la manta. Se lo dijo el abogado Peláez, abogado de un empresario implicado en Gürtel.

Villarejo. Peláez ha dejado tirado a Correa. Quiere negociar con la Fiscalía a cambio de no se qué. Entonces, lo que he hecho ha sido mandarle un abogado de mi entorno para tenerle controlado y decirle, tío, no te preocupes, que ya me pagarás cuando puedas (…) Creo que es interesante tener a Correa controlado, ¿no te parece? Porque me ha confirmado que Peláez le pidió 14 o 15 kilos para el Oli [José Luis Olivera, ex jefe policial de la UDEF] y para mí. Con dos cojones…

Martínez. ¿Pero qué me estás contando?

Villarejo. Sí, sí, sí, que yo le había pedido no se cuánta pasta. Aunque sea del Opus, este tío es chungo, pesetero (se refiere a Peláez).

Martínez. ¿Correa es chungo?

Villarejo. No, no. Peláez (…) Yo le dije, mira yo lo voy a hacer gratis y todo lo que pueda ayudar en beneficio del partido y tal… y él me dijo, ah joder, pero 14 ó 15 kilos. Tráelos y ya hablaremos, pero ese es el comentario, es un comentario como… Claro, como él habló varias veces con el Oli, pues el Oli tenía un rebote de la hostia. Acuérdate de que luego salió la historia por ahí, entonces creo que es bueno porque así sabremos si quiere negociar con la Fiscalía, qué quiere decir, porque él, Correa, dice que tiene mucha información del Barbas [Rajoy] eh?, del número uno, del número uno. Está harto de no se qué, del tal, del juez… Ahora, que sea verdad o mentira… probablemente no.

Año y medio después de este diálogo entre Villarejo y Francisco Martínez, Peláez volvió a entrevistarse con Villarejo para tratar el futuro judicial de Francisco Correa, jefe de la red Gürtel, ya condenado a decenas de años de cárcel y con cuatro juicios pendientes aun. Él y Peláez analizaron la posibilidad de hablar con el entonces fiscal jefe Anticorrupción, Antonio Salinas, para que ordenase a las fiscales aceptar un acuerdo con Correa a cambio de facilitar información sobre dirigentes nacionales del PP.

A continuación un extracto de la conversación entre Peláez y Villarejo, que se reproduce en el audio de la parte superior de esta información:

Ignacio Peláez, abogado de un implicado en Gürtel: Como soy persona non-grata en esa Fiscalía [Anticorrupción], no me reciben (…). Han llegado a una conformidad [con las penas que piden las fiscales] de casi todos los imputados de Gürtel, y Paco [Correa] quiere llegar a una conformidad en el siguiente sentido: que le liberen un 60% de la pasta, para vivir, y se conforma con que le casquen la triple de la mayor. Es decir, que no le casquen más de dos años en todas las putas causas que tiene. Total: seis años. Como se ha tirado casi cuatro [años en prisión provisional], está un año, año y medio en prisión más, y a la puta calle. Todos los medios de comunicación contentos porque sale la foto de Correa entrando en prisión, pero tío, consigue la conformidad. Pero espera, que va a verlas, les hace todos los cálculos: “Mira, tantos procedimientos, tanta historia, tanto no se qué”. Y dicen las tías [las fiscales]: “Vale, nos parece bien”.

Villarejo. Pero de los jueces 

Peláez. “No, no, nos parece bien”. Vale, cojonudo. Dentro de una semana, vente. Ya todo está cerrado, cojonudo, encantados, pim pum pam. Llegan las tías (las fiscales de Gürtel), a la semana, y le dicen al abogado: “No. No hay conformidad. Que le den por culo”. Y le dicen las tías…

Villarejo. Pero la ley de enjuiciamiento obliga a conformidad

Peláez. Entonces, la historia es que yo se lo digo a Oli [José Luis Olivera, exjefe policial de la UDEF]. Digo, mira, está pasando esto, tío, habla con tu amigo Salinas [fiscal jefe Anticorrupción]. Y el tío habla con él y dice: “Oye, que este dice que no, que no se qué, que lo de la pasta ni de coña, que la pasta se la queda el Estado que patatín, patatán” (…) Lo que yo quiero es, tú, macho, tú lo puedes hacer tío, y ya no te digo José Luis [Olivera], que habléis con el hijo de puta de Salinas y que dé el ok, tío. Porque sé que conforman todos. Todos los putos imputados que son 30 o 40 de Gürtel se conforman, macho, o sea, no hay juicio. (…) Entonces, lo que yo pretendo es que consigáis que el Salinas dé el okay

Villarejo. Yo creo que muchísimo mejor que yo, el Oli puede llegar a Salinas, muchísimo mejor. El problema de Paco Correa, que es muy largón y tal, es que él alardea de que tal, de que la mitad de la pasta se la ha dado al abogado para no se qué, cuando yo lo consiga, y al final alardea de tener más pasta de la que tiene. Luego se pone a llorar que si el hermano es… que si lo lleva o si lo trae, que no tiene una cala y que no se qué.