Del mismo río, en otra orilla

16 de mayo de 2023
1 minuto de lectura
río
Defensa de la independencia de Cataluña en el Camp Nou. | Fuente: Reuters / Europa Press

Por boca del justamente galardonado Rafael Cadenas, Einstein nos recuerda que los nacionalismos son un sarampión para los pueblos. Del sarampión todos conocemos sus síntomas: manchas diminutas y rojizas, como picaduras de pulga que nacieran en antiguos colchones de lana. 

Y como aún no se encontró remedio para semejante insistencia, los nacionalistas salen descaradamente a tomar el sol de las prebendas. Pican y pican… y alguna sangre se llevan. 

Salvador de Madariaga nos mostró la causa de su fidelidad: «Son de ideas fijas porque, al tener tan pocas, no les queda más remedio que conservarlas».

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Personas sordas piden garantizar que la lengua de signos pueda elegirse como optativa en colegios e institutos

El movimiento ha ganado visibilidad gracias al apoyo de casos como el de Nora, una niña de 10 años que…

Irán comienza a autorizar el paso de bienes de primera necesidad y ayuda humanitaria por el estrecho de Ormuz

La ONU había alertado del incremento del precio de los alimentos, la energía o los fertilizantes como consecuencia de su cierre…

Los ataques de Israel a Líbano durante la guerra de Irán han matado ya a más de 1.400 personas

La última estructura destruida ha sido el puente que une las localidades de Sahmar con Mashghara, que ha quedado completamente…

El Papa León XIV clama contra la guerra y el abuso de poder en su primer Via Crucis

Las meditaciones han puesto el acento en los más vulnerables, con referencias a presos, migrantes, víctimas de la violencia, mujeres…