Corazón sin trampa

18 de junio de 2023
1 minuto de lectura
Nube de corazón. | Fuente: Pixabay

En el corazón de Dios palpitan eternamente las bondades, los indultos, los amores como sueños que llegarán a cumplirse en las crestas de la vida. En su corazón se acrisolan los conflictos y se quiebran los cristales de la indiferencia.

Desde el evangelio de este domingo, Jesucristo se compadece de una muchedumbre que no sabe adónde ir, que no les dejan ser personas. Enseña el Maestro que en las multitudes se esconde la verdad y es más fácil la manipulación de lo colectivo que el engaño en lo individual.

El destino de la muchedumbre es la soledad.

Escribe Emilio Pacheco que «mañana ya no habrá rosas, pero en la memoria continuará su incendio»… En las multitudes se quema la vida sin perfumes. El corazón de Cristo deja para siempre un aroma de amor inconfundible.

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Erratas

Sepa el lector que las erratas, entre periodistas, son consideradas “la sal del Periodismo”; eso sí, siempre y cuando no…

Cosas de la guerra que mi madre contaba (y IV)

Estas crónicas no enjuician a nadie: yo sólo pasaba por allí…

La cárcel no rehabilita, castiga: la dura realidad del sistema penitenciario español

Reseñas de libros. VI Reunión de Jueces de Vigilancia Penitenciaria…

Ese río que nos conduce a la hipocresía más vil

Se confían a esas personas con entrega y admiración, piensan que son mejores que ellos, más inteligentes, y creen que…