Del mismo río, en otra orilla

16 de mayo de 2023
1 minuto de lectura
río
Defensa de la independencia de Cataluña en el Camp Nou. | Fuente: Reuters / Europa Press

Por boca del justamente galardonado Rafael Cadenas, Einstein nos recuerda que los nacionalismos son un sarampión para los pueblos. Del sarampión todos conocemos sus síntomas: manchas diminutas y rojizas, como picaduras de pulga que nacieran en antiguos colchones de lana. 

Y como aún no se encontró remedio para semejante insistencia, los nacionalistas salen descaradamente a tomar el sol de las prebendas. Pican y pican… y alguna sangre se llevan. 

Salvador de Madariaga nos mostró la causa de su fidelidad: «Son de ideas fijas porque, al tener tan pocas, no les queda más remedio que conservarlas».

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

El Papa León XIV clama contra la guerra y el abuso de poder en su primer Via Crucis

Las meditaciones han puesto el acento en los más vulnerables, con referencias a presos, migrantes, víctimas de la violencia, mujeres…

El ‘oro del futuro’ está en España: Europa pone el foco en sus minerales

El potencial del subsuelo español despierta el interés europeo en plena carrera global por asegurar recursos clave para la tecnología…

IU, Sumar y Podemos alcanzan un acuerdo para concurrir juntos a las elecciones andaluzas

Los 'morados' emprenden un giro a su plan estratégico que marcaron tras la ruptura con el proyecto de Yolanda Díaz…

Trump cumple sus amenazas y vuela por los aires el puente más grande de Irán: hay ocho muertos y 95 heridos

Las personas afectadas por el ataque se encontraban celebrando el Día de la Naturaleza, de acuerdo con los medios estatales…