El presidente de Estados Unidos ha confirmado el envío de un segundo grupo de portaaviones al mar de Arabia como medida de presión en plena negociación con Irán sobre su programa nuclear.
El despliegue se produce después de que medios estadounidenses adelantaran el movimiento del grupo liderado por el portaaviones Gerald R. Ford, que se sumará al Abraham Lincoln, ya presente en la zona. La decisión refuerza la presencia militar estadounidense en Oriente Próximo en un momento marcado por la incertidumbre diplomática.
Trump explicó que el envío responde a la posibilidad de que fracasen las conversaciones con Teherán. “Está allí por si no hay acuerdo”, señaló el mandatario en declaraciones a la prensa antes de viajar a su residencia de Florida.
El Gerald R. Ford, el buque más moderno de la Armada estadounidense, ha participado recientemente en operaciones en el Caribe y ahora asume un papel estratégico en el escenario regional. Su llegada eleva el nivel de presión militar mientras Washington mantiene abiertas las vías de diálogo.
La medida llega tras una ronda de contactos indirectos entre delegaciones de Estados Unidos e Irán celebrada en Mascate, capital de Omán, bajo mediación diplomática. Ambas partes acordaron mantener nuevas conversaciones, aunque sin avances concretos hasta el momento.
Con este movimiento, la Casa Blanca combina presión militar y negociación diplomática, dejando abierta la puerta a un acuerdo pero reforzando su capacidad de respuesta en caso de ruptura de las conversaciones.