Las vacaciones suelen implicar muchas horas de carretera, tren o avión, y con ellas llegan también las molestias musculares, especialmente en la espalda. Ante la operación salida del mes de agosto, especialistas de la Sociedad Española de Columna Vertebral (GEER) recuerdan que la mejor forma de prevenir el dolor no consiste en permanecer inmóvil con una postura perfecta, sino en realizar pequeños movimientos y cambiar de posición con frecuencia durante el trayecto.
Los expertos explican que no existe una única postura ideal para todos los viajeros. Lo importante es mantener la espalda bien apoyada, encontrar una posición cómoda y evitar permanecer demasiado tiempo sin moverse. En los desplazamientos en coche aconsejan ajustar correctamente el asiento para llegar a los pedales sin estirar completamente las piernas y sujetar el volante con los hombros relajados. En trenes y aviones, siempre que sea posible, recomiendan levantarse y caminar unos minutos o, si no se puede, mover tobillos, piernas y hombros desde el propio asiento.
También ponen el foco en el equipaje, ya que una mala técnica al levantar o transportar una maleta puede sobrecargar la zona lumbar. Lo recomendable es acercar el peso al cuerpo, flexionar rodillas y caderas, evitar giros bruscos y utilizar maletas con ruedas siempre que sea posible.
Si tras el viaje aparece rigidez o un dolor leve, los especialistas aconsejan mantenerse activo y evitar el reposo prolongado, ya que caminar y retomar la actividad habitual suele favorecer una recuperación más rápida. Solo cuando las molestias sean intensas, persistan durante varios días o se acompañen de síntomas como pérdida de fuerza, fiebre o alteraciones de sensibilidad, será necesario acudir a un profesional sanitario para valorar la situación.