La inflamación y la exposición a determinadas sustancias presentes en el humo del tabaco podrían estar relacionadas con la aparición de la cefalea en racimos, un trastorno neurológico poco frecuente que provoca episodios repentinos de dolor extremadamente intenso. Así lo apuntan dos investigaciones realizadas por científicos del Instituto Karolinska, en Suecia.
Uno de los trabajos analizó factores genéticos de más de 1.500 personas y confirmó la importancia de siete genes previamente vinculados con esta enfermedad. Los investigadores observaron que seis de ellos están relacionados con el funcionamiento del sistema inmunitario o con procesos inflamatorios, lo que refuerza la posibilidad de que la inflamación desempeñe un papel relevante en el trastorno.
El segundo estudio puso el foco en factores ambientales, especialmente en la exposición al humo del tabaco. Los pacientes analizados presentaban indicadores de una mayor presencia de metales pesados y otras sustancias relacionadas con el tabaco. También se detectaron modificaciones en mecanismos encargados de regular la actividad de los genes.
Los científicos señalan que estos resultados no permiten establecer que fumar sea una causa directa de la cefalea en racimos, pero sí apuntan a una posible interacción entre factores ambientales y genéticos. Los autores consideran necesario ampliar las investigaciones con grupos de participantes más numerosos para confirmar estos hallazgos.