Un sencillo análisis de sangre podría cambiar la forma de detectar el riesgo de desarrollar Alzheimer. Un estudio realizado por investigadores del Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas (Fundación CIEN) y la Fundación Reina Sofía ha demostrado que esta prueba permite estimar la probabilidad de que una persona sana desarrolle síntomas de la enfermedad hasta una década antes de que aparezcan los primeros signos clínicos.
La investigación, publicada en la revista científica Alzheimer’s & Dementia, se basa en la medición en sangre del biomarcador conocido como %p-tau217. Los resultados muestran que esta herramienta ofrece una gran capacidad para identificar a quienes tienen un riesgo muy bajo de padecer la enfermedad en los diez años siguientes. De hecho, un resultado negativo supera el 90 % de fiabilidad para descartar la aparición de síntomas durante ese periodo.
El trabajo siguió durante un máximo de doce años a cerca de mil personas mayores sin deterioro cognitivo, evaluadas periódicamente en el Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía. Los investigadores destacan que esta prueba no determina con certeza quién desarrollará Alzheimer, pero sí ayuda a seleccionar a las personas que requieren un seguimiento más estrecho o que podrían beneficiarse de participar en estudios preventivos. Este avance abre la puerta a una detección más temprana, menos invasiva y con mayores posibilidades de intervenir antes de que la enfermedad progrese.