La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, compareció este miércolesdurante varias horas en el Senado para responder a las preguntas de la oposición sobre los casos que afectan al PSOE. La presidenta del partido rechazó de forma tajante la existencia de financiación irregular y defendió la actuación de la organización ante cualquier conducta ilícita.
“Nuestra tolerancia hacia la corrupción es cero”, afirmó, al tiempo que insistió en que las auditorías realizadas descartan la existencia de una “caja B”. Además, se mostró convencida de que no será investigada judicialmente: “A mí no me van a imputar, porque ya le he dicho al juez todo lo que sé”.
Uno de los principales asuntos abordados fue su relación con Leire Díez, investigada por presuntos delitos de fraude, falsedad documental, malversación, tráfico de influencias y prevaricación. Narbona reconoció que Díez se puso en contacto con ella en 2024, pero aseguró que la derivó al entonces secretario de Organización, Santos Cerdán. “No me imaginé ni de lejos que pudiera haber algo irregular”, sostuvo, explicando que posteriormente no dio relevancia al asunto.
La dirigente socialista admitió que mantenía un trato cordial con Leire Díez porque coincidían con frecuencia en Santander. “Nos tomábamos un café en ocasiones y, a veces, hemos comido juntas”, explicó, aunque negó conocer los pagos que el PSOE habría realizado a Díez. Según afirmó, tuvo constancia de esa información únicamente a través de los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
Durante la comparecencia, Narbona también respondió a las acusaciones sobre una presunta financiación irregular del PSOE y defendió que el partido mantiene una colaboración plena con la justicia. “No hay pagos irregulares” y “la colaboración con la justicia es total”, aseguró, además de recalcar que el PSOE ha reforzado sus mecanismos internos de control para prevenir posibles casos de corrupción.
El enfrentamiento más duro se produjo con el senador del PP Francisco Bernabé, quien cuestionó la continuidad de Pedro Sánchez y criticó la falta de dimisiones en el partido. Narbona rechazó esa comparación al sostener que las sentencias mencionadas “no son contra el partido” y explicó que actualmente “todos los pagos se hacen por transferencia”, aunque reconoció que en el pasado existían pequeños pagos en metálico para gastos menores.
La presidenta del PSOE también defendió tanto a Pedro Sánchez como al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Sobre este último pidió “paciencia” y confió en que “en algún momento dará explicaciones”. Finalmente, expresó un respaldo rotundo al jefe del Ejecutivo al afirmar: “Pongo la mano en el fuego por Pedro Sánchez. Lo conozco bastante”.