Cerca del 18% de los españoles ha acudido al médico por recomendación de un sistema de inteligencia artificial, y otro 18% ha decidido no ir al considerar suficiente la información de estas herramientas. Un estudio de la Cátedra CAMELIA revela que casi la mitad de la población ya consulta a la IA para resolver dudas de salud.
La aceptación de la tecnología cambia según su uso: se apoyan tareas administrativas o de apoyo técnico, pero hay fuertes reservas ante decisiones clínicas complejas. De hecho, el 64% teme errores que un profesional no cometería y el 62,3% advierte sobre la pérdida de trato humano.
Ante esto, los ciudadanos exigen condiciones estrictas y control médico permanente. Un 86,8% exige saber cuándo se emplea IA en su atención, prefiriendo un modelo asistencial mixto donde el médico siempre tome la última decisión respaldado por la tecnología.
Pese a las dudas sobre posibles fallos o pérdida de empatía, el 59% confía en que el sistema sanitario integrará la IA responsablemente. Además, más de la mitad cree que esta tecnología mejorará el acceso a la atención médica en zonas rurales o de difícil desplazamiento.