España cuenta con cerca de 168.000 auxiliares de enfermería en activo, según el primer informe específico elaborado por el Ministerio de Sanidad sobre este colectivo, una pieza esencial del sistema sanitario que, sin embargo, sigue reclamando mayor reconocimiento y mejores condiciones laborales. De acuerdo con el estudio, nueve de cada diez profesionales son mujeres y la edad media ronda los 47 años, mientras que más de 136.000 desarrollan su labor en el Sistema Nacional de Salud.
El análisis, realizado a partir de distintas fuentes de información y de una encuesta en la que participaron más de 30.000 profesionales, pone de relieve que el envejecimiento de la población y el aumento de pacientes con enfermedades crónicas están incrementando de forma notable la carga asistencial. Solo uno de cada cuatro auxiliares considera que las plantillas son suficientes para ofrecer una atención de calidad, mientras que la mayoría asegura que la falta de personal repercute directamente en los cuidados que pueden prestar.
A ello se suma un importante desgaste físico y emocional. Más del 90% afirma sufrir cansancio frecuente y casi cuatro de cada diez presentan síntomas compatibles con depresión. Además, el bajo salario, la escasa valoración social y la sobrecarga de trabajo hacen que un elevado porcentaje se plantee abandonar la profesión. El Ministerio defiende que este informe servirá para adaptar su formación, redefinir sus competencias y mejorar su encaje dentro del sistema sanitario.