El presidente Maduro trató de atrincherarse en una cámara acorazada en la que hacía de residencia secreta cuando fue sorprendido por los militares norteamericanos. El presidente venezolano no lo consiguió y fue capturado junto a su esposa. Ahora están en un barco que atracará en Nueva York.
Todo fue muy rápido y se actuó con una precisión quirúrgica. Estaba muy oscuro y había muchos riesgos. Así lo ha revelado el presidente norteamericano Donald Trump, que ha comparecido ante los medios de comunicación para explicar los pormenores del ataque militar a Venezuela y la captura de su líder, Nicolás Maduro, que viaja hacia Estados Unidos para ser procesado y juzgado por narcotráfico y terrorismo. También ha sido capturada la esposa del presidente venezolano, Cilia Flores.
De sus palabras quedan muchas dudas y salen muchos titulares, como la apuesta de EE UU por explotar al máximo los recursos de petróleo, la decisión de gobernar Venezuela durante el tiempo que sea necesario y su anuncio de que la líder opositora no será la que dirija la transición. También las alusiones a Cuba y Colombia dando a entender que pueden ser los próximos objetivos.
Antes de la rueda de prensa la Casa Blanca facilitó una fotografía de Maduro esposado, con los ojos cubiertos y en chandal, lejos de la imagen tranquila del presidente venezolano de horas antes en las que se mostraba a a favor del diálogo.

Con una expectación mundial enorme y un retraso de 45 minutos sobre la hora prevista para comparecer, Trump ha mostrado su satisfacción por el éxito de la operación relámpago en la que han participado militares de élite que ha dejado perplejos a mandatarios internacionales, entre los que han surgido ya partidarios y detractores del ataque. «Ha sido una operación espectacular, las más importantes de los EE UU desde la Segunda Guerra Mundial, que ha demostrado el potencial de nuestro Ejército y la fortaleza del país», señaló.
Ha sido un ataque preciso por parte de los mejores «guerreros» del país. Ningún otro país tiene recursos para hacer lo que hemos hecho y ningún otro país tiene un líder como Trump para hacerlo. «Maduro, como Irán, tuvo sus oportunidades y han visto lo que ha pasado».
Trump no ha descartado que haya tropas de estados Unidos en Venezuela y tampoco ha confirmado si la transición política en el país pasa por los líderes opositores. Rercordó que la actual vicepresidenta fue nombrada por Maduro y no dio a entender que el poder pase por María Corina Machado.
Lejos de eso, Trump aseguró que se creará un equipo con miembros de su Gobierno y de Venezuela que serán los responsables de tutelar y dirigir el país durante el tiempo que sea necesario para reconstruir Venezuela. Dijo que Corina es una mujer «muy agradable pero no tiene ni el respeto ni el apoyo para dirigir al país», manifestó Trump, que dijo no saber ni dónde está ni haber hablado con ella.
Amenazó a otros países a los que puede ocurrirle lo mismo que a Venezuela, un país que ahora es libre y más seguro, y citó también a Cuba, una nación fracasada, y «un país del que terminaremos hablando». «Cuba es un desastre dirigida por un hombre senil e incompetentem un país que ha sufrido mucho».
En la rueda de prensa tanto Trump como los miembros de Gobierno elogiaron la intervención, que se ha ido preparando durante los últimos meses con apoyo de las agencias de inteligencia aprovechando la experiencia en cazar a terroristas. «Observamos y nos preparamos para actuar en el momento oportuno con el apoyo de 15o aeronaves y una coordinación precisa». Y concretó: «Se ha seguido a Maduro para conocer cada paso que daba y se eligió el día para evitar el mayor daño posible a la población».
Entre los detalles reveló que todos los recursos aéreos salieron desde veinte bases diferentes con pilotos de entre 20 y 45 años. Drones, cazas, bombarderos, helicópteros… un despiegue impresionante para intentar además el elemento sorpresa. Los militares llegaron al lugar donde estaba Maduro poco antes de las 2 de la madrugada. «Los helicopteros recibieron fuego y respondieron con fuego; uno resultó alcanzado pero logró regresar a la base».
«Lo que hemos hecho es una poderosa demostración de las fuerzas de Estados Unidos que han preparado el ataque para que fuese perfecto», y añadió que «no hay nada que no podamos hacer en nuestro compromiso con la justicia».
El presidente afirmó que la voluntad es hacer una transición segura y adecuada que va a dirigir Estados Unidos. “Vamos a tener las mayores empresas petroleras en Venezuela para extraer petróleo y que el país gane y que Estados Unidos recupere lo que le han robado», al tiempo que reveló que los EE UU están preparados preparados para un segundo ataque en caso de tener que hacerlo, un ataque mucho mayor que quizás no haya que hacerlo. «Vamos a hacer que el pueblo de Venezuela sea rico y vamos ayudar a que los ciudadanos dejen de sufrir».
En su opinión, Maduro, «presidente ilegítimo», era responsable del narcotráfico que ha llenado nuestra nación de droga responsable de la muerte de miles de norteamericanos. “El dictador dirigía una red criminal de tráfico de drogas y ahora será juzgado en EE UU». Trump habló de las actuaciones acometidas en ciudades norteamericanas para acabar con la delincuencia y el narcotráfico, y puso como ejemplo Washington.
El presidente señaló que Maduro vació sus cárceles para enviar asesinos a Estados Unidos y ya no podrá hacerlo. «Ahora tenemos una frontera en la que nadie consigue entrar». En su opinión Venezuela ha robado a EE UU con un régimen socialista, «uno de los mayores robos a nuestro país», y no pueden permitir que naciones extranjeras roben a los norteamericanos.
Las declaraciones de Trump han sido seguidas con especial atención en la sociedad de Venezuela, país en el que se han echado a la calle seguidores del régimen de Maduro y detractores, felices por una operación que, a su juicio, devuelve la libertad al pueblo venezolano. De hecho, la líder opositora Corina Machado ha afirmado que Maduro responderá por sus “atroces” crímenes y afirma que Washington ha “cumplido la promesa de hacer valer la ley” ante la negativa de Maduro a “aceptar una salida negociada”. “Estamos preparados para tomar el poder”, ha escrito Machado en sus redes sociales.
Por su parte, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, supuestamente se encuentra en Caracas, según ha informado The New York Times, en medio de la especulación sobre el paradero de la dirigente, siguiente en la línea de sucesión presidencial tras la captura de Maduro.