El Ministerio de Sanidad ha publicado su primer informe específico sobre los riesgos sanitarios de los incendios forestales, alertando de que las partículas finas PM2,5 presentes en el humo presentan una toxicidad superior a la de otras fuentes contaminantes. Según el documento, pequeños incrementos de estas partículas se asocian con un aumento directo de la mortalidad general y de las afecciones respiratorias.
El texto profundiza en los efectos a largo plazo sobre el sistema nervioso, señalando que el tamaño minúsculo de estas partículas les permite alcanzar el tejido cerebral y comprometer la salud neurológica con el paso de los años. Asimismo, la guía advierte sobre el impacto materno-infantil, constatando un mayor riesgo de partos prematuros y de bajo peso en recién nacidos cuyas madres estuvieron expuestas al humo.
Ante esta amenaza agravada por el cambio climático, Sanidad recomienda permanecer en interiores con las ventanas cerradas y utilizar mascarillas del tipo FFP2 o N95 en caso de exposición directa. Además, desaconseja el uso de mascarillas quirúrgicas o pañuelos caseros, y subraya la peligrosidad adicional que aporta la combinación del humo con episodios de temperaturas extremas y golpes de calor.
El documento técnico también contempla la necesidad de vigilar la calidad del agua potable para evitar la contaminación por cenizas —prestando especial atención a los lactantes— y ofrece pautas psicológicas para mitigar la ansiedad o el malestar emocional en adultos y menores. En cuanto a la limpieza tras el fuego, se aconseja retirar las cenizas con paños húmedos en lugar de barrer para impedir que las partículas vuelvan a suspenderse en el aire.
Finalmente, la guía incluye pautas de primeros auxilios ante quemaduras y recomendaciones sobre el consumo seguro de alimentos. Se aconseja aplicar agua fría corriente en lesiones leves, desechar los productos no envasados que hayan estado en contacto con el humo y limpiar rigurosamente con agua potable los envases sellados antes de abrirlos, consultando de forma regular el Índice de Calidad del Aire.