El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, evitó este miércoles descartar el reparto de migrantes de Ceuta entre las comunidades autónomas. También reclamó infraestructuras de acogida de mayor tamaño para hacer frente a la crisis.
Preguntado en una entrevista en La 1, sobre si el Gobierno había renunciado al reparto territorial, Sánchez respondió: «Nosotros no descartamos ninguna opción». Aclaró, eso sí, que la prioridad inmediata es reubicar a todos los migrantes dentro de la propia Ceuta.
Según explicó, ya se han habilitado 3.500 plazas en la ciudad autónoma, con el objetivo de llegar a las 6.000. Comparó la situación con otras crisis migratorias anteriores, como la vivida en Canarias entre 2020 y 2021.
El presidente defendió la necesidad de contar con centros de acogida de mayor envergadura. Consideró evidente esa carencia a la vista de lo ocurrido en Ceuta: «No puede ser que tengamos centros que acojan solamente a mil personas. Creo que necesitamos tener infraestructuras mucho más amplias».
Sánchez se refirió también a los menores migrantes que permanecen solos en Ceuta. Explicó que el Gobierno espera a que la ciudad autónoma designe a sus representantes legales, tal como exige el Pacto Europeo de Migración y Asilo.
Ese paso permitirá iniciar el proceso de filiación de los menores. A partir de ahí, señaló, se podrá valorar si existe reagrupación familiar en Marruecos o si permanecen en España. Para esto último, pidió mayor solidaridad a las comunidades autónomas.
El presidente aprovechó para reprochar al PP su actitud ante la crisis. Le pidió «menos hipérbole y un poco más de solidaridad y de responsabilidad» si de verdad quiere ayudar a resolver la situación en Ceuta.