Tras los 85 folios del contundente auto del juez Calama, elogiado por relevantes juristas y denostado por moradores agradecidos del catre socialista, asaltan dudas.
Pedro Sánchez, el falso regeneracionista de la investidura, está ya de ser llamado como imputado por el Supremo a solo unos metros. Su sombra apesta y sobrevuela a todos los chorizacos del PSOE que se está llevando por delante a parte de la cúpula sanchista.
Defiende a Zapatero, chanchullos, comisionistas, a sabiendas de que el poder de uno (ZP) irradia del otro, Sánchez, del BOE y de los decretazos.
Zapatero es a Sánchez como Julito a Zapatero. El uno sin el otro, son casinadie.
Me lo invento: ¿y si los dos son lo mismo, pero con roles complementarios?
Zapatero supo aprovechar la soledad de Sánchez, cuando la vieja guardia lo ninguneaba por peligroso. El ex jefe de los socialistas de Madrid Tomas Gómez sabía de la maldad y mediocridad de Sánchez. Y avisó…
Es un psicópata. Quiere ser presidente a toda costa, y al llegar vengarse de los que le veían como el tonto largo del grupo de jóvenes adscritos al poder que ambicionaban ser políticos.
Zapatero fue el único ex presidente que se le apegó. Le dio consejos. Lo adoctrinó en sus ideologías radicales, tipo Podemos.
Y, a la vez, lo utilizó, era imprescindible, para sus negocios de lobby. Y el otro se dejó utilizar. ¿Gratis o, yo también quiero…? No es tonto Sánchez.
¿Por qué iba a tener interés José Luis en una compañía aérea con un solo avión? En un año estoy fuera de aquí… Begoña me lo ha advertido», reflexionó Sánchez.
-Mis hijas, Pedro, no sé qué hacer con ellas, ya sabes la pinta que tienen… Todo pasa Pedro, sé lo que digo, ¿y luego qué…?
Nos dejamos la piel por este país de ingratos y qué nos queda?
¿Además, quién nos va a investigar a nosotros… Tenemos que hacer algo, Pedro, tenemos hijas, hay que dejarlas situadas…
-Sí, José Luis. Yo estoy aquí, tú ahí… qué nadie sepa nada, mucha discreción .. Tú y yo solos. Yo te respaldo, y, dentro de unos años, desaparecemos en Las Bahamas… Mucha discreción.
-Me jode que Ábalos y los suyos se esté poniendo las botas… Y yo aquí de pringao… -irrumpe Sánchez. Dile a tu Julito que busques historias y yo las avalo, José Luis…
Obviamente, lo anterior es una ficción que con el tiempo y jueces mediante tristemente se traducirá en una realidad. Zapatero y Julito han cumplido, la fuerza se las dio el BOE de Sánchez.
Un alto magistrado comentó no hace mucho que si eventualmente el Supremo tuviese que llamar a Sánchez como imputado, ello significaría que ya tiene un hoyo de bala entre ceja y ceja. Significaría el trullo.
Es tiempo de mojarse la barba.