Los cerca de 1.600 vecinos de Grazalema, en la Sierra de Cádiz, tienen que abandonar sus viviendas tras las intensas tormentas registradas esta semana. La Junta de Andalucía ha ordenado el desalojo completo del municipio, el más afectado por un episodio de precipitaciones sin precedentes. En total, la administración autonómica ha decretado ya la evacuación de unas 4.000 personas en distintos puntos de Andalucía como medida preventiva ante los riesgos derivados del temporal.
#BorrascaLeonardo | Actualización con motivo del temporal 🌧️
— Guardia Civil (@guardiacivil) February 5, 2026
▶️ Imágenes aéreas, captadas por medio de un dron, de la sima de la Olla, en la sierra de #Grazalema #Cádiz, cerca de la carretera A-374
▶️ Hemos cortado la carretera GR 3201 km, en el único punto de acceso a la… pic.twitter.com/Knz1sQEJoa
La causa principal del desalojo obligatorio, que se realizará puerta a puerta, es la enorme acumulación de agua en la sierra que rodea la localidad. Las autoridades advierten de un riesgo muy elevado de desprendimientos de rocas, lo que podría poner en peligro directo a la población. Por este motivo, la evacuación no es una recomendación, sino una orden expresa de protección civil.
1️⃣ ¿Por qué se evacúa #Grazalema?
— Juan Antonio Salado (@jantsalado) February 5, 2026
Tras casi ☔2000L/m2☔ desde enero, el terreno está completamente saturado. El nivel freático ha subido hasta emerger por suelos y calles, algo típico en zonas kársticas, pero esta vez de forma extrema y generalizada. pic.twitter.com/V9yVk4Qsj6
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha subrayado el carácter excepcional de la situación. “Estamos ante una situación totalmente anómala: no habíamos pasado por nada así nunca en toda Andalucía, y sobre todo en Grazalema”, ha afirmado, destacando que el nivel de lluvias ha alcanzado cifras récord. Moreno ha defendido que la decisión se ha tomado “desde el principio de la prudencia” y con el objetivo de “asegurar la vida de los vecinos”.
Los acuíferos están colmados de agua y ante el riesgo de colapso estamos evacuando Grazalema de manera ordenada.
— Juanma Moreno (@JuanMa_Moreno) February 5, 2026
No es voluntario.
Todo está en marcha para llevar a los vecinos a un lugar seguro y, en cuanto se pueda, se hagan las pruebas necesarias de estabilidad en la zona. pic.twitter.com/T76UrTdNki
Moreno también ha insistido en que el desalojo “no es voluntario”, ya que “los vecinos se tienen que marchar por la seguridad de todos”, y ha llamado a la calma para evitar el pánico. La localidad vive momentos de gran angustia tras registrar en solo 24 horas cerca de 600 litros por metro cuadrado, una cantidad similar a la que cae en todo un año en la Comunidad de Madrid. A las lluvias se han sumado temblores que han incrementado la preocupación.
El alcalde de Grazalema, Carlos García, ha explicado que durante la jornada del miércoles se produjeron “una serie de ruidos” que llevaron a los técnicos a investigar su origen, ya que “se hablaba de un pequeño seísmo”. Como consecuencia, se han desplazado al municipio geólogos y técnicos del Instituto Geológico y Minero de España para analizar si estos temblores están relacionados con el temporal y con el comportamiento del subsuelo.
Se ha llevado a cabo el desalojo preventivo de Grazalema debido a la saturación del acuífero subterráneo tras registrar 581 litros por metro cuadrado en 24 horas. La evacuación fue tranquila y ordenada. La Guardia Civil revisan casa por casa.
— Andalucía Directo ❎ (@adirecto) February 5, 2026
¡Desalojo obligatorio! #Adirecto… pic.twitter.com/AqnLNMy3tD
Los expertos han comenzado a monitorizar el acuífero que discurre bajo la localidad, que, según el alcalde, “ha colapsado” tras las fuertes precipitaciones. Esto ha provocado que el agua brote por suelos, paredes, viviendas e incluso enchufes. Los vecinos aseguran que el terreno ya no puede absorber más agua. “No para de salir agua de las paredes, del suelo, de todos lados”, relata una vecina, mientras otro residente resume el sentir general: “Es impotencia ver cómo todo se inunda y no poder hacer nada”.