Fray Gabriel de la Concepción, carmelita descalzo, llegó a Málaga para fundar convento en 1584. Venía de fundar en La Peñuela, actual Carolina, de donde salió para morir San Juan de la Cruz en 1591.
Los permisos del obispo Pacheco, apoyados por los influyentes dominicos, le fueron denegados porque la peste, la desolación y la pobreza eran en aquellas fechas asiento en la ciudad de Málaga. Pero en el corazón de las posibilidades siempre hay una escalera que subir y fray Gabriel se quedó allí, en casa prestada, socorriendo a los apestados, enterrando a los muertos… y el obispo, atendiendo a su caridad y animado por los mismos frailes que no querían más conventos cerca de los suyos, concedió casa y convento en El Perchel a los hijos cariyativos de Santa Teresa.
Al año siguiente llegó a Málaga San Juan de la Cruz con la responsabilidad de fundar monasterio de monjas de la misma Orden. Así se hizo. Desde entonces, las carmelitas descalzas de Málaga han sido luz y ejemplo en la ciudad donde tanto han servido.
… Por falta de vocaciones este monasterio se ha clausurado en 2026. Mañana será hotel o casa de vecinos, con olor de santidad.
Pedro Villarejo