Las condenas por delitos contra la libertad sexual alcanzaron las 5.115 en 2025, lo que supone un incremento del 14% respecto al ejercicio anterior. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el Registro Central de Delincuentes Sexuales contabilizó 4.531 adultos sentenciados, de los cuales el 97,6% fueron varones. En total, estos individuos fueron responsables de más de 6.200 delitos, entre agresiones y violaciones.
El informe revela también una tendencia alarmante entre los más jóvenes, ya que 584 menores fueron condenados por este tipo de crímenes, un 6,2% más que en 2024. Estos menores cometieron 841 delitos sexuales, evidenciando una problemática que atraviesa todos los rangos de edad y que mantiene una clara prevalencia masculina en ambos colectivos.
El análisis desglosado de las sentencias indica que, dentro de las agresiones sexuales, se registraron cifras significativas de violaciones: 194 casos cometidos por adultos y 101 por menores de edad. Estos números ponen de relieve el impacto de la violencia sexual en el sistema judicial, que ha tenido que gestionar una carga de trabajo sustancialmente mayor durante el último año.
Uno de los datos más llamativos del informe es el crecimiento porcentual de las violaciones a víctimas mayores de 16 años. Este tipo de delito registró un aumento del 45,6% en el caso de los adultos y un incremento drástico del 244,4% entre los menores condenados. Estas cifras reflejan un deterioro significativo en las estadísticas de seguridad, planteando un reto urgente para las autoridades y la sociedad en su conjunto.