El precio del petróleo ha repuntado con fuerza este martes después de la intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán y del creciente temor a un posible bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de crudo.
El barril de Brent, referencia en Europa, ha llegado a cotizar en 85,66 dólares, un 2,8% más que al cierre de la sesión anterior y su nivel más alto desde mediados de junio.
Por su parte, el barril de West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, ha alcanzado los 80,40 dólares, tras subir un 1,8%, situándose también en máximos de aproximadamente un mes.
La subida supone un importante giro respecto a principios de julio, cuando el Brent rondaba los 70 dólares y el WTI se movía en torno a los 67 dólares por barril.
Los mercados energéticos reaccionan así al aumento de la tensión en Oriente Próximo, marcado por los últimos ataques lanzados por Estados Unidos contra objetivos iraníes y la posterior respuesta de Teherán, que ha reavivado la preocupación por la seguridad del estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que transita una parte significativa del suministro mundial de petróleo.
Durante la madrugada, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber atacado la base naval estadounidense de Jufair, en Bahréin, donde se encuentra la Quinta Flota de Estados Unidos, además de posiciones militares estadounidenses en Jordania. Según Teherán, estas acciones responden a los recientes bombardeos estadounidenses sobre instalaciones militares y zonas costeras del sur de Irán.
La evolución del conflicto mantiene en alerta a los mercados, que temen que una interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz pueda afectar al suministro global de crudo y provocar nuevas subidas de los precios.