Las manos sirven para saludar, bendecir, abrazar… aunque algunas diputadas independistas las usen para sujetar al papa cuando pasa y clavarle los dientes con la mirada, exigiéndole que hable catalán cuando llegue a Barcelona… En la azarosa vida, todos nos equivocamos pero hacer ostentosamente el ridículo es una mancha que queda en el porvenir de las desdichas.
La señora Nogueras, hija política de un fantasma que vive en Waterloo creyéndose aún presidente de lo imposible, ha demostrado en el saludo del papa León XIV una altura mental en el subsuelo de las hormigas. Además, se lo ha pedido en inglés, para que sea completa la mamarrachada.
Según fragmentos de conversaciones que se escuchan en catalán, el idioma es musical y entendible. Su imposición deteriora el deseo de aprenderlo y el rechazo de hablarlo. Su uso debe ser espontáneo y convocante en la unidad española. Lástima que la sujetamanos y otros que intentan sujetar las voluntades no se den cuenta de su bochornoso desatino: ¡“Si el papa no habla en catalán manifestación en contra”!, ha clamado el prófugo desde su orilla. Vamos, ¡una pena!
Pedro Villarejo