La rebelión de las masas

7 de febrero de 2024
1 minuto de lectura
José Ortega

Cuando los maestros eran obedecidos en sus insinuaciones, uno de los que tuve  más apreciados me indicó que dos libros son indispensables en cualquier pensador que se precie: La Biblia y las Obras Completas de Ortega y Gasset. La Biblia siempre acompaña mis pasos y los libros del filósofo, en sus ocho tomos, me fueron regaladas por un argentino ilustre, don Francisco Martini.

Ningún intelectual permanece toda la vida con sus ideas primeras (véase nuestro Presidente de Gobierno),  sino que va desarrollando y adaptando sus descubrimientos hasta enmarcarlos en el tiempo y en la necesidad.  Cuando Ortega publicó La Rebelión de las Masas, Mussolini era ya un fascista reconocido y, acaso, por algunos envidiado. Del comunismo, esa deshumanización, nunca nuestros sabios  quisieron verse envueltos en su daño. Aunque guiños y dudas hubo siempre en las cabezas distinguidas.

Ahora, en España las masas tienen la suficiente cultura como para que su “vibración y estremecimiento” les defina ante los agravios dictatoriales que estamos padeciendo. Si Ortega levantara la cabeza, seguro que nos diría: “¡Españoles, a las cosas!”

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Personas sordas piden garantizar que la lengua de signos pueda elegirse como optativa en colegios e institutos

El movimiento ha ganado visibilidad gracias al apoyo de casos como el de Nora, una niña de 10 años que…

Irán comienza a autorizar el paso de bienes de primera necesidad y ayuda humanitaria por el estrecho de Ormuz

La ONU había alertado del incremento del precio de los alimentos, la energía o los fertilizantes como consecuencia de su cierre…

Los ataques de Israel a Líbano durante la guerra de Irán han matado ya a más de 1.400 personas

La última estructura destruida ha sido el puente que une las localidades de Sahmar con Mashghara, que ha quedado completamente…

El Papa León XIV clama contra la guerra y el abuso de poder en su primer Via Crucis

Las meditaciones han puesto el acento en los más vulnerables, con referencias a presos, migrantes, víctimas de la violencia, mujeres…