La gripe ha sobrepasado el umbral epidémico en España, adelantándose respecto a las dos temporadas anteriores. Según el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), la tasa nacional ha alcanzado los 40,1 casos por cada 100.000 habitantes, superando por primera vez el umbral de 37 que marca el inicio de la situación epidémica. El incremento ha sido notable respecto a la semana anterior, cuando se notificaron 35,2 casos por cada 100.000 habitantes.
Este adelantamiento es significativo porque en 2023 estos niveles no se alcanzaron hasta finales de diciembre, según recoge 20Minutos Si la evolución sigue un patrón similar al de las últimas temporadas, el pico epidémico podría registrarse entre finales de año y las primeras semanas de 2026. La dinámica observada sugiere aún varias semanas de incremento en los contagios.
Los niños de uno a cuatro años son el grupo más afectado, con una incidencia que se ha duplicado en tan solo una semana, pasando de 57,2 a 110 casos por cada 100.000 habitantes. También se observa un repunte entre los menores de cinco a 19 años y en bebés de menos de un año, aunque en este último grupo el aumento es más moderado. En conjunto, la población infantil concentra las tasas más altas de transmisión comunitaria.
En contraste, los contagios entre los mayores de 60 años continúan en niveles bajos o incluso decrecientes. Este grupo, pese a ser el más vulnerable a complicaciones, presenta cifras inferiores a la media, lo que podría indicar un impacto positivo de la vacunación o de medidas preventivas. Por sexos, las mujeres registran una mayor incidencia que los hombres.
El indicador proxy de gripe, que combina incidencia y positividad, confirma la tendencia ascendente, situándose en 112,2 casos por cada 100.000 habitantes. A nivel general, las infecciones respiratorias siguen aumentando, con especial presencia de bronquiolitis en menores de 5 años. En cambio, la incidencia de covid-19 continúa en niveles bajos y con una tendencia ligeramente descendente.
En cuanto al impacto hospitalario, la situación permanece estable, con una tasa de hospitalización de 2,5 casos por cada 100.000 habitantes. Entre los ingresados por gripe, un 23,3% presenta neumonía y un 4% requiere cuidados intensivos. Los síntomas más frecuentes siguen siendo tos, fiebre, malestar general, congestión nasal y dolor de garganta, en línea con los cuadros gripales habituales.