Nuevos ataques contra embarcaciones comerciales han aumentado la tensión en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio energético mundial. Dos petroleros y un buque portacontenedores han sido alcanzados por misiles de origen aún desconocido, provocando incendios a bordo y obligando a evacuar a las tripulaciones.
El incidente fue reportado por el United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO), el organismo británico encargado de vigilar la seguridad marítima en la región. Según sus primeras informaciones, el ataque más grave ocurrió a unos ocho kilómetros al sur de la ciudad iraquí de Basora, donde dos petroleros fueron impactados y comenzaron a arder.
Las llamas obligaron a evacuar a todos los miembros de la tripulación, aunque por el momento no se han reportado víctimas. Las autoridades marítimas han señalado también que, hasta ahora, no se ha detectado ningún daño medioambiental significativo, aunque continúan las labores de evaluación.
Un tercer incidente se produjo a unos 65 kilómetros al norte de Jebel Ali, en Emiratos Árabes Unidos. En este caso, un misil impactó contra un portacontenedores, provocando un incendio de menor magnitud. Aunque el fuego fue controlado parcialmente, las autoridades indicaron que todavía no se ha podido realizar una evaluación completa de los daños debido a la falta de visibilidad durante la noche.
Ante la situación, las autoridades marítimas han recomendado a los barcos que navegan por la zona que lo hagan con máxima precaución y que informen de cualquier actividad sospechosa.
Los ataques se producen en un contexto de creciente tensión en Oriente Próximo. Durante las últimas horas ya se habían registrado incidentes similares contra otros buques en la zona, lo que ha aumentado la preocupación por la seguridad del tráfico marítimo.
El estrecho de Ormuz es una vía fundamental para el transporte de energía. Por este paso marítimo circula aproximadamente una cuarta parte del petróleo que se comercia en el mundo, además de grandes cantidades de gas natural licuado y fertilizantes. Cualquier alteración en esta ruta puede tener consecuencias directas en los mercados internacionales.
De hecho, la escalada de ataques ya ha comenzado a afectar a la economía global. El precio del barril de Brent crude oil, referencia en Europa, volvió a superar los 100 dólares, impulsado por el temor a interrupciones en el suministro energético.
La tensión también ha provocado que algunos países del Golfo tomen medidas preventivas. Omán, por ejemplo, decidió retirar temporalmente sus barcos de una de sus principales terminales de exportación de petróleo. Al mismo tiempo, varios productores de la región han reducido su actividad ante el riesgo para las rutas marítimas.
La casi paralización del tráfico en el estrecho está generando preocupación en los mercados energéticos. Para intentar estabilizar la situación, Estados Unidos ha anunciado la liberación de parte de sus reservas estratégicas de petróleo, con el objetivo de compensar posibles interrupciones en el suministro.
Mientras continúan las investigaciones para identificar a los responsables de los ataques, la comunidad internacional sigue con atención la evolución de la crisis. Lo que ocurra en el estrecho de Ormuz en los próximos días podría tener un impacto directo en el comercio mundial y en el precio de la energía.