El artista vallisoletano Gonzalo Borondo ha presentado la instalación ‘Redentora’ dentro del LuzMadrid, una obra que transforma el espacio urbano en una experiencia artística y reflexiva. La pieza, creada específicamente para el festival, recupera la memoria histórica de la Glorieta de San Víctor, situada en la colonia de Pico del Pañuelo, en el distrito madrileño de Arganzuela.
La obra adopta la forma de un zootropo gigante, un dispositivo precursor del cine que genera la ilusión de movimiento mediante una secuencia de imágenes dentro de un cilindro giratorio. En esta instalación, figuras simbólicas que evocan víctimas y verdugos giran sobre el paisaje urbano, generando una narrativa visual que conecta pasado y presente.
La colonia de Pico del Pañuelo fue construida en 1927 para alojar a trabajadores del antiguo matadero municipal, un lugar que durante décadas marcó la vida del barrio. A partir de esa historia, Borondo propone una obra que invita a reflexionar sobre los procesos de industrialización, el sacrificio y la memoria colectiva.
La instalación se encuentra bajo una gran cúpula transitable, lo que permite al público entrar y experimentar la obra desde dentro. Esta estructura convierte la pieza en un espacio inmersivo donde se mezclan arte, arquitectura y memoria histórica.
El proyecto también incorpora un componente sonoro creado por El Niño de Elche. Su intervención musical refuerza el carácter envolvente de la obra y crea una atmósfera que conecta con la identidad cultural del barrio.
‘Redentora’ no se limita a ser una instalación visual. La obra plantea preguntas profundas sobre la relación entre la sociedad actual y la muerte, especialmente aquella que queda invisibilizada en los procesos industriales.
A través de su lenguaje artístico, Borondo plantea interrogantes sobre el pasado del lugar y su evolución. El antiguo matadero, que marcó la historia del barrio, se convierte en el punto de partida para reflexionar sobre los sacrificios humanos y animales ligados a la producción industrial.
La poeta Ángela Segovia, colaboradora del proyecto, describe la instalación como una especie de máquina simbólica de redención. Para ella, la obra funciona como un gran dispositivo que mezcla la estética de la arquitectura clásica con referencias al imaginario industrial.
Uno de los aspectos más destacados de la propuesta es que la obra no se presenta como un objeto aislado, sino como un espacio integrado en la ciudad. El público no solo observa la instalación, sino que puede entrar en ella y formar parte de la experiencia artística.
La creación de ‘Redentora’ refleja algunos de los rasgos más característicos del trabajo de Gonzalo Borondo. El artista se ha especializado en intervenciones site-specific, obras diseñadas específicamente para un lugar concreto y que dialogan con su contexto histórico y social.
Borondo combina técnicas analógicas y digitales para explorar temas como la relación entre lo humano y el paisaje, lo efímero y lo permanente. Su obra está influida por su infancia en el taller de restauración de arte sacro de su padre, lo que explica la presencia frecuente de iconografía religiosa y simbólica en su trabajo.
A lo largo de su carrera, ha expuesto en ciudades como Madrid, Roma, París, Milán o Londres y ha desarrollado proyectos en Europa, América, Asia y Oceanía. En 2023 fue elegido académico de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, consolidando su reconocimiento en el ámbito artístico.
Con ‘Redentora’, Borondo vuelve a demostrar su capacidad para transformar el espacio público en un lugar de reflexión colectiva, donde arte, historia y ciudad se entrelazan para ofrecer una experiencia única.