Este viernes llega a los cines La fiera, una película que mezcla adrenalina, amistad y duelo. Dirigida por Salvador Calvo, la cinta está protagonizada por Carlos Cuevas, Miguel Bernardeau y Miguel Ángel Silvestre. Basada en hechos reales, la historia se adentra en el mundo del salto BASE con traje de alas en España, una disciplina extrema que une a sus practicantes tanto por la pasión como por el riesgo constante.
El proyecto quedó profundamente marcado por la muerte de Carlos Suárez, pionero de este deporte y figura clave de la historia que narra la película. Su fallecimiento, ocurrido durante el propio rodaje tras un salto desde un globo aerostático, transformó el tono del filme y reforzó su dimensión humana.
La fiera retrata a una comunidad muy concreta: la de quienes eligen volar sabiendo que el margen de error es mínimo. Para Miguel Bernardeau, que interpreta a Armando del Rey —el último superviviente del trío protagonista—, el rodaje se convirtió en una experiencia tan bella como dolorosa. Tras la muerte de Suárez, el equipo y el entorno del salto BASE se unieron con una solidaridad que marcó a todos.
Carlos Cuevas, que da vida precisamente a Carlos Suárez en la pantalla, subraya que el mayor reto fue abordar la historia con máximo respeto. El equipo se documentó a fondo, escuchó testimonios y trató de ser fiel a las emociones reales de quienes vivieron de cerca esas pérdidas. No se trataba de recrear el riesgo, sino de entender el universo emocional que rodea a este deporte.
Miguel Ángel Silvestre, en el papel de Darío Barrios, destaca la camaradería que atraviesa la película. A pesar del dolor, la historia celebra la amistad y el apoyo mutuo. El actor resume el espíritu del filme con una idea clara: al salir del cine, dan ganas de cuidar los vínculos y compartir lo que de verdad importa.
Más allá de la acción, La fiera plantea preguntas incómodas. ¿Hasta qué punto somos libres de nuestras decisiones cuando hay personas que dependen de nosotros? Para Cuevas, el conflicto nace de decisiones individuales con consecuencias colectivas. Bernardeau añade que el debate cambia según las circunstancias personales: no es lo mismo afrontar el riesgo con hijos, pareja o sin ellos.
El director, Salvador Calvo, reconoce que la película no juzga. Su objetivo consiste en comprender las motivaciones de quienes eligen este camino. El filme invita a reflexionar sobre una cuestión universal: ¿vivimos la vida que deseamos o la que esperan los demás?
La fiera no glorifica el peligro. Lo mira de frente, con honestidad. Y, en ese gesto, convierte una tragedia real en un relato de humanidad, memoria y elección.