La embajadora

4 de mayo de 2023
1 minuto de lectura
Isabel Celaá
Isabel Celaá. / EP

A veces la realidad no puede soportarse sin exclamaciones que sirvan, al menos, de desahogo. El Eclesiastés nos enseña que hay un tiempo para llorar y un tiempo para reír; un tiempo para hacer duelo y un tiempo para bailar. Hay un tiempo para arrojar piedras y un tiempo para recogerlas.

La ministra Isabel Celaá, en su ley de enseñanza, tiró las piedras que pudo contra la religión católica y su ensamblaje en el organigrama común de los estudios, imponiendo el disparate de que los hijos son del Estado, que apenas si los padres tienen algo que ver en ellos. Y es el Estado, el suyo, el que dejó las clases de religión como hoja de otoño inservible y degradada.

Ya que la Iglesia tiene por bandera poner la otra mejilla cuando le parten la cara, doña Isabel nos representa en el Vaticano como embajadora.
pedrouve

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Devueltos 21 migrantes a Marruecos tras apedrear a una patrulla de militares en Ceuta

Los inmigrantes aprovecharon que estaban en una posición de cierta altura para apedrear al Ejército, aunque afortunadamente no hubo que…

El precio de la vivienda de segunda mano se estabiliza en verano y roza los 2.470 euros por metro cuadrado

Baleares, Madrid y País Vasco lideran los precios más elevados del mercado, mientras que regiones como Extremadura o Castilla-La Mancha…

Reducir en una hora la espera de camiones en los puertos liberaría más de 400 millones al año para España

Un informe de Ocean Capital Partners propone cinco ejes para modernizar la logística portuaria española Reducir en una hora la…

El Teléfono de la Esperanza atiende más de 87.000 llamadas en seis meses y registra un aumento en las peticiones de ayuda por conducta suicida

La organización lanza la campaña ‘Cuando solo ves…NADA’ para derribar falsos mitos y visibilizar las señales de alerta entre los…