La embajadora

4 de mayo de 2023
1 minuto de lectura
Isabel Celaá
Isabel Celaá. / EP

A veces la realidad no puede soportarse sin exclamaciones que sirvan, al menos, de desahogo. El Eclesiastés nos enseña que hay un tiempo para llorar y un tiempo para reír; un tiempo para hacer duelo y un tiempo para bailar. Hay un tiempo para arrojar piedras y un tiempo para recogerlas.

La ministra Isabel Celaá, en su ley de enseñanza, tiró las piedras que pudo contra la religión católica y su ensamblaje en el organigrama común de los estudios, imponiendo el disparate de que los hijos son del Estado, que apenas si los padres tienen algo que ver en ellos. Y es el Estado, el suyo, el que dejó las clases de religión como hoja de otoño inservible y degradada.

Ya que la Iglesia tiene por bandera poner la otra mejilla cuando le parten la cara, doña Isabel nos representa en el Vaticano como embajadora.
pedrouve

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Chile decreta el estado de catástrofe por las lluvias que dejan 10 fallecidos

El presidente, José Antonio Kast, ha trasladado sus condolencias a las familias de las víctimas y ha asegurado que la…

Ryanair gana un 34% menos por la subida del combustible, pese a transportar más pasajeros

Los costes operativos crecieron un 11%, hasta los 3.810 millones de euros, impulsados por el fuerte incremento del precio del…

La Policía Nacional investiga el asesinato a puñaladas de una mujer en una vivienda de Málaga

Los agentes tratan de esclarecer las circunstancias del homicidio tras hallar el cuerpo sin vida de la víctima con heridas…

Andy Burnham asume el cargo de primer ministro de Reino Unido tras la dimisión de Keir Starmer

El nuevo líder laborista y exalcalde de Mánchester recibe el encargo del rey Carlos III para formar Gobierno y se…