La embajadora

4 de mayo de 2023
1 minuto de lectura
Isabel Celaá
Isabel Celaá. / EP

A veces la realidad no puede soportarse sin exclamaciones que sirvan, al menos, de desahogo. El Eclesiastés nos enseña que hay un tiempo para llorar y un tiempo para reír; un tiempo para hacer duelo y un tiempo para bailar. Hay un tiempo para arrojar piedras y un tiempo para recogerlas.

La ministra Isabel Celaá, en su ley de enseñanza, tiró las piedras que pudo contra la religión católica y su ensamblaje en el organigrama común de los estudios, imponiendo el disparate de que los hijos son del Estado, que apenas si los padres tienen algo que ver en ellos. Y es el Estado, el suyo, el que dejó las clases de religión como hoja de otoño inservible y degradada.

Ya que la Iglesia tiene por bandera poner la otra mejilla cuando le parten la cara, doña Isabel nos representa en el Vaticano como embajadora.
pedrouve

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Un incendio en una base militar de Canadá deja muertos y heridos

El fuego se ha declarado en Wainwright, en la provincia de Alberta. El Gobierno canadiense todavía no ha facilitado el…

Francia estalla en las calles: medio millón de personas protesta contra el precio de la vida

Las marchas reúnen a multitudes en París, Lyon y Nantes, mientras se registran incendios, saqueos y ataques a edificios públicos.…

Un policía francés de 22 años muere atropellado mientras perseguía a varios sospechosos en Nantes

El agente estaba destinado en la comisaría de Saint-Herblain desde hacía un año y medio. El ministro del Interior ha…

Colonos israelíes asaltan un convoy con diplomáticos europeos en Cisjordania

La Policía israelí ha abierto una investigación para localizar a los agresores que iban enmascarados y armados con porras Un…