Desde el salón de su casa en Lorca, un joven de solo 18 años tejía una red de estafas bancarias que llegó a afectar a víctimas de todo el país. El cerebro del grupo empleaba técnicas de ingeniería social para engañar a los usuarios suplantando la identidad de entidades financieras, todo ello bajo apariencia de normalidad en su domicilio familiar.
El método utilizado es conocido como spoofing: mensajes SMS o correos electrónicos que simulan ser comunicaciones oficiales del banco. El joven, haciéndose pasar por técnico de seguridad, convencía a sus víctimas para que compartieran datos sensibles como el número de tarjeta, el CVV o claves de acceso, con los que luego realizaba cargos fraudulentos.
El grupo estaba formado por otras ocho personas que abrían cuentas bancarias para recibir el dinero robado. Por esta labor cobraban una comisión, actuando como «mulas» que facilitaban el blanqueo de los fondos estafados.
La investigación conjunta de la Policía Nacional en Murcia y Alicante culminó con un operativo el pasado 13 de marzo. En el registro del domicilio del principal sospechoso se incautaron ordenadores, móviles, tarjetas SIM, dinero en efectivo y una pistola simulada.
Los nueve detenidos están acusados de estafa y pertenencia a grupo criminal. El joven de 18 años, considerado el líder de la organización, ha ingresado en prisión provisional por orden judicial.