Andalucía despide a una de sus figuras más queridas, María Luisa Guardiola Domínguez, quien falleció este jueves a los 86 años. Su partida deja un vacío profundo, pero también un legado imborrable en el ámbito de la solidaridad y la salud pública, tras haber dedicado su vida a mejorar las condiciones de los niños con cáncer.
La trayectoria de Guardiola estuvo marcada por la resiliencia personal. Tras la pérdida de su segunda hija a causa de esta enfermedad, decidió canalizar su dolor en esperanza fundando Andex en 1985. Junto a otros padres, transformó la atención oncológica pediátrica en la región, pasando de la carencia a la vanguardia.
Bajo su liderazgo, la asociación impulsó hitos fundamentales como la creación de la Unidad Oncohematológica Pediátrica y la Unidad de Día en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Estos proyectos, financiados gracias a la colaboración de empresas y particulares, convirtieron al centro en un referente de excelencia médica y humana.
Más allá de las infraestructuras, María Luisa priorizó el acompañamiento integral. Andex desarrolló programas de voluntariado, apoyo psicológico y ocio, entendiendo que la curación va de la mano con el bienestar emocional. Su labor fue reconocida oficialmente en 2022 con la prestigiosa Medalla de Oro de Andalucía.
Las reacciones a su fallecimiento no se han hecho esperar, destacando las palabras del alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, quien la definió como un «emblema de la solidaridad». Su compromiso inquebrantable seguirá vivo a través de la asociación que fundó, la cual continúa trabajando por aumentar las tasas de supervivencia infantil.