Victoria Federica ha inaugurado su paso por la Feria de Abril 2026 alejándose del clásico vestido de flamenca. En esta edición, la joven ha optado por la sofisticación del traje de amazona, una elección que conecta con la esencia más pura de la tradición andaluza y eleva su imagen con un aire elegante y atemporal. Montada a caballo, su presencia ha captado todas las miradas, reafirmando su capacidad para reinterpretar los códigos clásicos sevillanos.
El traje de amazona, confeccionado por Amazonia Sastrería, destaca por su sobriedad frente al bullicio de volantes y lunares. Esta indumentaria, ligada históricamente al mundo ecuestre, sustituye la alegría del traje regional por líneas limpias y estructuras marcadas. Se compone habitualmente de una chaquetilla ajustada, camisa blanca y una falda larga de gran caída, diseñada originalmente para adaptar la montura femenina con funcionalidad y distinción.

Para este inicio de feria, la influencer ha lucido una chaquetilla en tono tierra con delicados bordados negros que aportan textura visual. El conjunto se equilibró con una falda oscura y la imprescindible camisa blanca, logrando un contraste cromático que resalta su figura. Este diseño huye de los artificios y apuesta por una estética impecable que destaca entre la multitud de casetas del Real.
Los accesorios han sido clave para cerrar este look de inspiración tradicional. Victoria Federica ha lucido el característico sombrero de ala recta en tono oscuro y ha optado por recoger su cabello en un moño bajo. Este peinado no solo es una exigencia del protocolo ecuestre, sino que permite apreciar la armonía del conjunto y la estructura de la sastrería, reforzando una imagen de equilibrio y coherencia estética.
Con esta aparición, la nieta del rey emérito confirma que el traje de amazona es una de las opciones más especiales y poderosas del universo estilístico sevillano. Sin necesidad de excesos, su apuesta por la artesanía y el respeto a las raíces andaluzas la posiciona, un año más, como el referente de estilo indiscutible de la festividad, demostrando que la tradición sigue siendo la apuesta más segura.